"PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD PÚBLICA"

Bélgica propone que los yihadistas que vuelvan al país vayan a la cárcel

El primer ministro belga, Charles Michel, ha propuesto en el Parlamento, como "medida preventiva" para combatir la radicalización y "garantizar la seguridad pública", que los yihadistas que vuelvan al país vayan "directamente a la cárcel".

El primer ministro belga, Charles Michel, ha presentado una batería de medidas "excepcionales y temporales", tras los atentados de París, ejecutados "por células franco-belgas", dijo el primer ministro, con modificaciones de la legislación vigente y un fondo extraordinario de 400 millones de euros destinado a la seguridad y la prevención del terrorismo.

"El riesgo que tenemos ante nosotros es el hundimiento del proyecto europeo si no asumimos bien nuestras responsabilidades", dijo Michel en un discurso bilingüe en la Chambre, en francés y flamenco, aplaudido durante varios minutos por los parlamentarios, en el que llamó a "la unidad contra los enemigos de la libertad".

El primer ministro anunció un total de catorce propuestas enmarcadas en una enmienda al presupuesto de 2016, que presentará formalmente la semana que viene, para complementar los 200 millones destinados a este fin en 2015, 40 millones previstos para la seguridad del Estado y 100 millones para Defensa.

"El riesgo que tenemos ante nosotros es el hundimiento del proyecto europeo"

También plantea una modificación de la Constitución para ampliar la detención preventiva de 24 a 72 horas o la posibilidad de efectuar registros las 24 horas en caso de infracciones terroristas, lo que pondría fin a la excepción entre las 21:00 y las 05:00 horas, prevista actualmente.

Michel propone reforzar los controles policiales en las fronteras, el despliegue de 520 militares para reforzar la seguridad y la revisión del código de instrucción criminal, con nuevas tecnologías y métodos de investigación, o que las personas fichadas por los servicios de análisis puedan portar un brazalete electrónico.

También aprobar el registro de datos de pasajeros aéreos (PNR, en sus siglas en inglés) antes de que se apruebe a nivel europeo, el fin del "anonimato" para las tarjetas telefónicas de prepago y un plan de "prevención y represión" para el barrio de Molenbeek, base de muchos yihadistas que han cometido atentados.

La batería de medidas incluye también un refuerzo del control para el acceso a ciertos empleos, desmantelar los lugares de culto "no reconocidos" que promueven el yihadismo o la "exclusión de los que predican el odio". "Superemos nuestras diferencias, unámonos, más que nunca, en nuestros valores fundamentales, el respeto del otro y la tolerancia.

El fanatismo es un veneno que nos quiere destruir y es el deber de los demócratas combatirlo preservando el Estado de derecho", subrayó. Michel insistió en la necesidad de "reforzar las fronteras europeas y trabajar para hacer más seguro el entorno" y citó la "relevancia de una relación estratégica con Turquía, para que los refugiados sirios puedan trabajar en el país y tener una acogida de calidad".

"Abogamos por una gran coalición internacional con un diálogo político entre Europa, Estados Unidos, Rusia e Irán, indispensable y urgente", afirmó jefe de Gobierno de Bélgica. Michel recordó que la fragata belga Leopold I escolta el portaviones francés Charles de Gaulle y dijo que en un contexto internacional "es fundamental garantizar la seguridad con los aliados".

"Sabemos que habrá otras amenazas, otros atentados, otros sufrimientos y otras tragedias, pero no cederemos, ni al pánico, ni al espíritu de venganza. Vamos a reaccionar con dignidad, con una voluntad implacable, con los valores universales de los derechos humanos. Estamos de pie y vamos a avanzar", concluyó.

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