NINGÚN OBSERVADOR INTERNACIONAL RESULTÓ HERIDO
Un grupo de sirios se sube sobre el capó del coche de los Cascos Azules para tratar de impedir que entre en la ciudad de Hafa.
Las milicias afines al gobierno tratan de detener la entrada de los Cascos Azules a la ciudad asediada de Hafa y atacan un convoy de Naciones Unidas.
La multitud golpea con furia los vehículos e incluso se encarama a ellos. Ningún observador resultó herido.
La ONU ha denunciado torturas a la población civil y el uso de niños como escudos humanos por parte del ejército de Damasco.
El ministro francés de Exteriores plantea imponer sanciones más duras al régimen sirio.
En las imágenes se observa cómo el edificio que tiene delante comienza a derrumbarse repentinamente y los escombros caen muy cerca de él: "Me acaba de caer casi un muro encima", explica después del susto.