Hace unos días 22.000 opositores se presentaron a las pruebas teóricas.
Su futuro pasa por milésimas. Por eso al final cada prueba sus ojos se fijan en el marcador electrónico. Buscan el SÍ que les hace seguir dentro del proceso.
La mañana ha comenzado con una carrera de 1000 metros, y una prueba de velocidad de 50. Para garantizar la transparencia las pruebas cuentan con un preciso sistema de foto finish.
Y de la velocidad a la fuerza, flexiones, 18 para ellos, y 14 para ellas. Basta con verles la cara, aquí más de uno se ha quedado en el camino
Y por último la natación, una prueba donde se aprovecha para controlar los tatuajes de los participantes
50 metros, estilo libre, en 70 segundos, a quienes lo superen sólo les queda una entrevista personal y tienen un pie dentro de la Guardia Civil.