ES MUY NECESARIA
La vitamina D es una de las vitaminas liposolubles, que se puede ingerir a través de la dieta (diversos alimentos son ricos en vitamina D), pero su fuente de síntesis principal se obtiene a partir de la exposición solar. Te cuento cómo adquirirla de forma natural y a través de suplementación.
Un consumo excesivo de la vitamina D también podría ser perjudicial, ya que se almacena en tejidos y no se elimina por la orina. En España, a pesar de las horas de sol que tenemos, hay un gran déficit de vitamina D en la población en general. Por eso, la mayoría de las personas, suelen tomar suplementación, sobre todo las mujeres, puesto que no solo participa en la salud ósea, también ayuda a modular de las defensas.
1. Refuerza la primera línea de defensa
La vitamina D tiene una acción sobre el sistema inmunitario innato: ayuda a estimular a los macrófagos y las células de primera línea que tenemos en nuestro sistema inmunitario. Así ponemos en alerta nuestro sistema. También favorece la producción de sustancias antimicrobianas.
2. Regula la respuesta específica
Regula la respuesta adaptativa, ayudando a que las defensas ataquen lo necesario, importante en enfermedades autoinmunes donde se puede atacar lo propio, reduciendo el riesgo de inflamación crónica o daño en los tejidos u órganos.
3. Mantiene el equilibrio inflamatorio
Cuando tenemos unos niveles normales, tendemos a tener una menor inflamación persistente. Importante en infecciones, alergias y procesos autoinmunes.
La vitamina D es muy importante para que nuestro sistema inmunológico funcione correctamente. Entre sus beneficios más destacados encontramos:
Hay que medirse los niveles de vitamina C, puesto que un déficit puede comportar consecuencias como:
Mayor frecuencia de infecciones.
¿Por qué es tan común el déficit de vitamina C si en España hay tantas horas de sol?
Las causas más destacadas son 4:
Podemos reforzar nuestro organismo con Vitamina D de las siguientes formas:
1. Con exposición controlada al sol: se recomienda la exposición solar unos 15–20 minutos al día en cara y brazos sin protector solar.
2. A través de la dieta: pescados grasos, yema de huevo, productos lácteos con suplementación de vitamina D (yogures, leches vitaminadas)
3. Mediante suplementos: la vitamina D3 (colecalciferol) la hay comercializada en diferentes formatos como gotas, sobres bucodispersables, cápsulas…
Su uso se recomienda sobre todo en otoño e invierno. Hay algunos suplementos que se toman de forma diaria (la concentración de la vitamina D es más baja)
y otros que se toman de forma semanal o mensual (la concentración de la Vitamina D es más alta).