NO HAY EVIDENCIA
La presión estética sobre el cuerpo femenino alimenta miedos y decisiones. Dos médicos aclaran por qué el pecho cambia con el tiempo, desmontan falsos remedios y explican qué hábitos sí influyen realmente en su salud y apariencia.
Las mujeres sufrimos por muchas cosas, y una de las más importantes tiene que ver con la apariencia. La presión por vernos bien está siempre presente, y nuestro cuerpo se convierte en un espacio donde se reflejan muchas inseguridades.
Con el paso de los años, el tiempo deja huella. La piel cambia, el cuerpo se transforma y mantener la misma imagen no siempre es fácil. Aceptar esos cambios no es sencillo, y muchas veces buscamos soluciones para sentirnos mejor con nosotras mismas.
Una de las cuestiones de las que más se habla y por la que cada vez más mujeres deciden operarse son los pechos. La caída preocupa, genera dudas y está rodeada de muchos mitos, como por ejemplo si dormir con sujetador ayuda realmente a evitar que el pecho se caiga.
Para resolver todas estas preguntas, hoy hablamos con la doctora María Gijón Vega, del Grupo Médico Instituto de Benito, y con el doctor Marc Illa Boixaderas, quienes nos explican qué hay de cierto en todo esto y qué podemos hacer de verdad por la salud y la estética del pecho.
La doctora María Gijón explica que la principal influencia es la edad: "Evidentemente, conforme aumenta la edad, aumenta la probabilidad de la caída del pecho". El doctor Marc Illa añade que la edad también contribuye a "la pérdida de colágeno en la piel", hecho que "hace perder resistencia a los tejidos y descender el pecho".
Otra de las causas más importantes son "los cambios de volumen y peso producidos en un espacio de tiempo relativamente corto", afirma Illa. "Con un aumento de peso, el pecho aumenta de volumen, digamos que se rellena, y al disminuir ese volumen, si se baja de peso, la piel quedará vacía", detalla Gijón.
Ambos expertos afirman que los casos más comunes son "el embarazo y la lactancia". La doctora del Grupo Médico Instituto de Benito expone que la causa es hormonal: "El pecho aumenta de volumen y drásticamente vuelve a su estado inicial, es como un globo que se deshincha".
Otra causa que no se tiene tan en cuenta es el tabaco, así lo manifiesta la doctora María: "El fumar afecta muchísimo en la calidad de la piel, hace que ésta envejezca y eso también influye en la caída del pecho".
El último factor que resalta la especialista es la genética: "Hay pacientes que de entrada tienen, desde jóvenes, un pecho más caído, y esto puede simplemente ser determinado por la genética".
El doctor Illa resalta que "es un punto muy importante", añadiendo que "cuanto más gruesa sea la piel y cuanto más colágeno contengan los tejidos, menos tendencia tendrá el pecho a caer". Además, destaca que "también depende del volumen de base que tenga el pecho, y esto puede estar determinado también por la genética".
La experta Gijón agrega que "la genética habla de la calidad de la piel, de la elasticidad, la capacidad de la piel para aumentar y volver sin dañarse, sin que aparezcan estrías, y de esta forma contribuir a que el pecho caiga o se mantenga".
"Esto es un gran mito y pese a que hay muchos comentarios y muchas recomendaciones acerca de dormir con sujetador, no hay ninguna evidencia de que dormir con sujetador influya en la caída del pecho", confiesa María.
"No hay estudios concluyentes sobre esto", reafirma Marc. "Tradicionalmente se ha dicho que el sujetador ayuda, pero cada vez está menos claro", añade.
La doctora afirma que "simplemente se trata de confort". Es decir, "si la paciente o la mujer está más cómoda durmiendo con un sujetador, perfecto, pero esto no tiene por qué hacer que el pecho tenga menos tendencia a caer".
En caso de que alguna mujer duerma con sujetador, es importante que "sea cómodo y no interfiera en el sueño", cuenta el doctor. Eso sí, la experta del Grupo Médico Instituto de Benito remarca que "el único motivo por el que una mujer utilice un sujetador para dormir debe ser su confort".
Aunque no hay evidencia de que llevar sujetador para dormir ayuda a combatir la caída del pecho, los doctores apuntan que hay otros hábitos que sí pueden ayudar: mantener una postura erguida, no fumar, hacer ejercicio, hidratar la piel, mantener un peso lo más estable posible y evitar dormir boca abajo.
Aún y con esto, el doctor Illa quiere recordad que "no existe ningún hábito en concreto para mejorar la flacidez o caída del pecho", lo más importante es sufrir las mínimas alteraciones hormonales, ya que son las que "pueden afectar a nivel de colágeno en el pecho", concluye.
Los dos profesionales destacan que el mito más común que se encuentran en consulta es el de el uso del sujetador: "Las pacientes piensan que van a tener menos caída del pecho si usan mucho el sujetador durante el día y durante la noche, pero no está claro científicamente que tenga alguna relación", enfatiza Marc.
María, por su parte, destaca el efecto del tabaco: "No sólo es malo para el pulmón, sino que afecta un montón a la calidad de la piel y de todos los tejidos", además, destaca que "las pacientes en general son poco conscientes de su efecto".
La última creencia popular que destacan está relacionada con el ejercicio: "En la consulta las pacientes creen que fortaleciendo el músculo pectoral en el gimnasio van a tener más colágeno y grosor en los tejidos y piel de la mama. Nada más lejos de la realidad, el músculo es el músculo y la piel es la piel", afirma el doctor Illa.
Eso sí, aunque no haya evidencia de ejercicios concretos para evitar la caída del pecho, ambos refuerzan la idea de tener hábitos saludables incluyendo el deporte: "Lo importante es tener un estilo de vida saludable con una dieta variada, sin exceso de ultraprocesados, y no tener un estilo de vida sedentario", explica Marc.
La doctora María, por su parte, añade que "muchas pacientes quizá no corren o no realizan ejercicio por temor a que el pecho pueda caer y realmente sería beneficioso realizarlo".