TOS Y ESTORNUDOS

La alergia y el resfriado comparten síntomas: consejos de una pediatra para distinguirlos y saber cómo actuar

Mocos, picor de ojos, tos... los síntomas entre una alergia y un resfriado son comunes. En este artículo te explico las pistas clave más importantes para poder distinguir una alergia de un resfriado en los niños con el objetivo de saber cómo actuar en cada caso.

Un niño con un pañuelo para sonarse.Freepik

En ocasiones, en la consulta los pediatras detectamos dudas entre los padres, que acuden pensando en que su peque tiene un resfriado común cuando, en realidad es una alergia. No es extraño confundirlos, ya que ambos pueden parecerse mucho por los síntomas que presentan: moqueo, estornudos, tos, congestión nasal… y un niño que no termina de estar del todo bien.

Estas dudas en el diagnóstico se hacen más frecuentes en primavera y otoño, cuando coinciden los virus respiratorios con los pólenes y otros alérgenos. Saber diferenciarlos no solo nos ahorra preocupaciones, sino también visitas al pediatra, tratamientos y pruebas que no son necesarias.

¿Qué es un resfriado?

El resfriado común es una infección respiratoria causada normalmente por virus que se contagia de persona a persona a través de secreciones como los estornudos, la tos, etc.

Niño con alergia | iStock

Todos sabemos reconocer un resfriado en los niños porque es lo más frecuente cuando son pequeños. Es tan frecuente que los menores de 3 años pueden tener entre 6 y 10 resfriados al año, sobre todo en invierno y si van a la guardería o al colegio aún más.

Los síntomas más típicos del resfriado se deben a la inflamación de las vías respiratorias altas (nariz, garganta, ojos…) y los reconocemos muy bien:

  • Mocos espesos, que al principio suelen ser transparentes y luego se vuelven amarillos o verdosos.
  • Congestión nasal, tos y estornudos.
  • Dolor de garganta.
  • Fiebre (no siempre, pero es frecuente).
  • Malestar general, cansancio, menos apetito.
  • Suele empezar de forma progresiva y dura entre 5 y 10 días, aunque la tos puede alargarse algo más.

¿Qué es una alergia respiratoria?

La alergia no es una infección, pero también produce una inflamación de la mucosa nasal conocida como rinitis alérgica. Es una reacción exagerada del sistema inmunitario frente a sustancias normalmente inofensivas para otras personas como el polen, los ácaros del polvo, el pelo de animales o el moho.

La alergia suele manifestarse en niños más mayores, sobre todo a partir de los 5 años y aparece de forma brusca dando síntomas molestos pero sin afectar demasiado al niño. A pesar de que los síntomas se parecen mucho. Lo que nos va a hacer sospechar una alergia son:

  • Mocos muy líquidos y transparentes.
  • Estornudos frecuentes y en salvas.
  • Picor de nariz, ojos y garganta.
  • Ojos rojos, llorosos o con picor.
  • Congestión nasal persistente.
  • Tos seca (a veces).
  • Los niños con alergia suelen encontrarse bien en general: juegan, comen y no tienen fiebre.
Niña enferma | Freepik

Diferencias clave entre alergia y resfriado

Cuando aparece congestión nasal, mocos y estornudos la clave para distinguir un catarro de una alergia está en:

1. La duración de los síntomas: un resfriado dura entre una y dos semanas mientras que la alergia puede alargarse semanas o meses mientras exista contacto con el estímulo que la desencadena.

2. Tipo de mocos: en el resfriado los mocos van cambiando de aspecto de claros a amarillos o verdes, sin embargo, en la alergia mocos siempre son claros y muy líquidos como un goteo nasal persistente.

3. Fiebre: una alergia respiratoria nunca da fiebre, en el resfriado sí es habitual.

4. Picor: en la alergia suele haber picor nasal y ocular muy molesto que hace que el niño se rasque frecuentemente. Un resfriado habitual no da picor.

5. Estado general: durante un catarro los niños están más apagados o cansados, en ocasiones con síntomas respiratorios durante todo el día. Cuando hay una alergia, el niño está activo y como siempre y los síntomas aparecen en situaciones puntuales.

6. Estacionalidad: normalmente los resfriados son más frecuentes en otoño e invierno; sin embargo, la alergia suele ser más estacional dependiendo del estímulo que la cause ,por ejemplo, el polen en primavera.

¿Puede un niño tener ambas cosas a la vez?

La respuesta es que sí, y esto puede complicar bastante el diagnóstico en casa. Un niño alérgico puede coger un resfriado, aparte de su alergia. En estos casos veremos que los síntomas empeoran, aparece fiebre o malestar y los mocos se vuelven más espesos. Si tienes dudas, lo mejor es consultar con tu pediatra.

¿Hay que consultar al pediatra con síntomas como el resfriado común?

Distinguir entre alergia y resfriado no siempre es fácil, pero fijarte en la duración, la presencia de picor nasal o de los ojos, el tipo de mocos, la presencia de fiebre y el estado general del niño te dará muchas pistas.

Si sospechas una alergia por alguno de estos motivos lo mejor es consultar con el pediatra, ya que el diagnóstico va a servir para identificar el estímulo que produce la alergia y evitarlo e instaurar un tratamiento que alivie los síntomas.

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