CUIDA TU ECONOMÍA
Con la entrada del nuevo año, se estrenan también novedades en cuanto a la economía: una de las más importantes es la lupa que Hacienda va a poner en los pagos con la tarjeta, entre otros aspectos. Te lo cuento todo en este artículo.
A partir de 2026 se producen cambios en la manera en la que Hacienda controla los cobros y pagos electrónicos que realizan los ciudadanos.
Uno de los cambios más relevantes es que desaparece el límite de 3.000 euros que tenían las entidades financieras para compartir los datos de operaciones de pago a empresas y autónomos.
Sí, a partir de 2026, los bancos informarán a Hacienda de todos los abonos que reciban las empresas y autónomos, independientemente del importe que sean. Además, se incluirán los ingresos recibidos por todas las vías: tarjetas, Bizum, Revolut, etc.
Otras de las novedades que se producen es que la Agencia Tributaria va a acceder a esta información mensualmente, en vez de trimestral o anualmente.
Todo esto tiene como objetivo que Hacienda tenga más información, proveniente de más fuentes, y que los datos lleguen a esta entidad más habitualmente. De esta manera pretenden poder controlar mejor la economía sumergida, además de poder así cruzar más datos de más fuentes.
Una de las grandes novedades es la comunicación de todos los cobros recibidos por empresas y autónomos a través de Bizum, sin límite de importe.
Sin embargo, las operaciones que realizan los particulares a través de Bizum, de momento, no seguirán el mismo control, así como tampoco lo harán las que se realicen con tarjeta, siempre que la suma total de las operaciones realizadas con tarjeta no supere los 25.000 euros al año.
Esta medida llega tras años de aumento del control de los movimientos de efectivo.
Esta nueva medida llega para controlar los abonos de menor importe que reciben los profesionales, ya que el pago a través de medios electrónicos está cada vez más extendido.
Según los últimos datos compartidos por el Banco de España al respecto, el 57% de los consumidores sigue utilizando el efectivo como principal medio de pago para sus compras en establecimientos físicos (bajando dos puntos, desde el 59% de 2024).
La tarjeta bancaria es el segundo método más usado, con un 27% de la población (frente al 30% de 2024), seguido de los dispositivos móviles (cuyo uso se ha incrementado del 11% al 15% en el último año).
Estos datos muestran que aún sigue habiendo muchas personas que realizan pagos en efectivo, de ahí que el control de las transacciones por este medio haya aumentado en la última década. Pero al mismo tiempo, también se ve un claro aumento de las transacciones a través de medios digitales, por lo que las medidas que entran en vigor próximamente van encaminadas al control de estas últimas.
Y es que actualmente existe una brecha generacional en cuanto al tipo de medio de pago utilizado. El 79% de los mayores de 65 años utilizan el efectivo, frente al 19% que hace uso de la tarjeta y el 2% de pagos por dispositivos móviles. Mientras que entre los que tienen de 18 a 24 años solo el 32% utiliza efectivo, siendo el uso de tarjeta el medio más habitual para el 28% y el de pago por dispositivos móviles del 39%.