UNA VIDA SOBRE LOS ESCENARIOS
Marta Sánchez sopló las velas el pasado 8 de mayo rodeada de amigos como Alaska y Mario Vaquerizo, consolidándose como una de las artistas más influyentes de nuestro país. Así ha sido su vida.
Marta Sánchez, una de las voces más icónicas de España, ha entrado este mes de mayo en la década de los 60. La artista madrileña alcanza esta etapa sumando a sus espaldas 40 años sobre los escenarios, una trayectoria llena de hits que todos hemos cantado a pleno pulmón, ya sea en la ducha, en el coche o en un karaoke.
Para celebrar este número redondo, Marta organizó -junto a ¡HOLA!- un "fiestón" por todo lo alto en el restaurante Kabuki Madrid. Una cita en la que no faltaron mitos de nuestra música como Mario Vaquerizo y Alaska, quienes no dudaron en desmelenarse y bailar junto a la homenajeada.
Su hija, Paula Cabanas, orgullosísima de su madre, compartió los detalles de una velada de lujo donde no faltaron el caviar y las ostras para brindar por la nueva década.
Marta creció rodeada de arte: hija del cantante Antonio Sánchez Camporro y apadrinada por el tenor Alfredo Kraus, a los 13 años ya componía sus propios temas. Con el foco puesto en el triunfo, su gran oportunidad llegó a los 19 años cuando se convirtió en la voz de Olé Olé, sustituyendo a Vicky Larraz. Tras cuatro álbumes de éxito, en 1992 decidió dar el salto en solitario.
Tras salir de la banda, Marta se mudó a Nueva York con las ideas muy claras sobre la artista que quería ser. Aunque su discográfica inicial no confiaba en sus nuevas composiciones, ella decidió apostar por su visión, rompió su contrato y buscó una nueva casa de discos. Fue así como, desde la Gran Manzana, gestó y lanzó su primer álbum en solitario, Mujer (1993), que incluía el éxito Desesperada y que terminó convirtiéndose en un ascenso meteórico a nivel mundial.
De ahí pasó a colaborar con figuras de la talla de Andrea Bocelli en la inolvidable Vivo por ella. En 2002, terminó de consagrarse ante las nuevas generaciones con el himno Soy yo, un tema que le valió numerosos premios y que hoy sigue siendo su sello de identidad.
En el plano personal, estos 60 años de vida de Marta Sánchez han estado llenos de intensidad. Su primer gran amor público fue Juan Tarodo (batería de Olé Olé), seguido de un mediático romance con Sterling Campbell (Duran Duran). Tras un breve matrimonio con Jorge Salatti y una estable relación con el torero Javier Conde, Marta volvió a pasar por el altar en 2002 con el publicista Jesús Cabanas. De esta unión nació su única hija, Paula, que hoy es su mayor apoyo y su gran orgullo.
Tras su ruptura en 2010 y una etapa junto a Daniel Terán, Marta ha encontrado la estabilidad definitiva desde 2018 junto al empresario canario Federico León Sierra, con quien mantiene una relación más que consolidada.
En estos 60 años de vida, Marta también ha tenido que demostrar una fortaleza de hierro frente a los golpes más duros. Uno de los momentos más difíciles fue, sin lugar a dudas, la pérdida de su hermana melliza Paz, que falleció en 2004 a causa de un cáncer de mama. Una herida que la artista transformó en un compromiso activo con la lucha contra esta enfermedad.
Años más tarde, en 2013, la propia Marta vivió su propio susto por un tumor benigno en el estómago, del cual fue intervenida con éxito. "Queda Marta para rato", confesó en aquel entonces.