DESINFECTAR
Todos podemos hacernos una herida en un momento dado y es importante desinfectarla bien para evitar males mayores. Antiguamente, se usaba el agua oxigenada, pero hoy se sabe que no es lo mejor para desinfectar. Te lo cuento todo, en este artículo.
Hacerse una herida puede ser algo muy molesto, sobre todo en función de la parte del cuerpo en la que la tengamos. En verano, los más peques de la casa pueden hacerse daño jugando en el exterior, la piscina, la playa, las colonias o los campamentos. Anteriormente, el agua oxigenada era el gran remedio para desinfectar las heridas. Hoy en día, hay también otros remedios efectivos y muy utilizados.
Para curar una herida, hay que tener en cuenta varios factores:
1. Tipo de herida
2. Riesgo de mala cicatrización
Para curar y desinfectar una herida debemos seguir una serie de pasos:
1. Limpiar la herida con agua y jabón neutro.
2. Secarla de la herida con gasas estériles.
3. Usar de un antiséptico, siempre preferiblemente la clorhexidina, ya que no daña tejidos, no mancha y tiene acción antibacteriana hasta 6 horas después.
4. Tapar la herida, si se encuentra en un lugar donde tenga mucha fricción.
Con cualquier herida, siempre se debe usar agua corriente y jabón neutro con la piel, también como primera opción cuando se trate de una herida pequeña o superficial, o un corte sencillo.
Su función es limpiar de forma superficial y físicamente la herida de posible suciedad y bacterias. Es muy poco invasivo, no daña los tejidos y no interfiere con el proceso de cicatrización.
Después, se debe de secar con una gasa estéril, en lugar de con una toalla normal, ya que podría tener bacterias residuales.
No, hoy en día el agua oxigenada está en desuso. En contacto con la sangre genera una espuma que puede ayudar a remover suciedad, pero su uso puede dañar tejidos sanos y además puede retrasar la cicatrización.
No se recomienda el uso de agua oxigenada, solo sería recomendable en casos puntuales al no disponer de otro método.
Recomendamos siempre la clorhexidina para una desinfección más profunda y para aquellas heridas con mayor riesgo de infección o después de intervenciones quirúrgicas.
Durante todo el año, las heridas son comunes, pero en verano hay ciertos riesgos que nos exponen más. Las más comunes son:
Además, las altas temperaturas, el exceso de sudor y los baños en piscinas o mar hacen que las heridas puedan tardar más en cicatrizar. La recomendación es no bañarse si hay una herida abierta, para evitar el riesgo de infección, además el cloro puede ralentizar su cicatrización.
Debemos de usar un SPF 50+ en todo el cuerpo, pero especialmente en la herida, para evitar que quede más cicatriz.