LA HERMANA DE KATE

9 años de la boda de Pippa Middleton: ¿por qué no fue Meghan Markle?

El 20 de mayo de 2017, Pippa Middleton le daba el "sí, quiero" a James Matthews. Recordamos las claves de un enlace idílico y el motivo por el que Meghan Markle fue la gran ausente.

El 20 de mayo de 2017, Pippa Middleton celebraba su boda con el empresario y financiero británico James Matthews. De esa celebración han pasado ya nueve años, pero en el imaginario colectivo aún la recordamos como si fuera ayer. Desde el enlace de su hermana, Kate Middleton, en 2011, Pippa comenzó a destacar como una gran prescriptora de estilo, y su propio paso por el altar fue la prueba definitiva de que a buen gusto no la gana nadie.

Boda de Pippa Middleton y James Matthews | Gtres

El enlace se celebró en la iglesia de San Marcos, en Englefield, un pequeño y pintoresco pueblo del condado de Berkshire (Reino Unido). Allí llegó la novia a bordo de un Jaguar descapotable para, instantes después, hacer su entrada al templo del brazo de su padre, Michael Middleton.

Boda de Pippa Middleton y James Matthews | Gtres

Fue una boda repleta de toques y guiños a la cultura escocesa, ya que la familia del novio posee la impresionante propiedad de Glen Affric en las Highlands (Tierras Altas) de Escocia. Por ello, no faltaron los invitados vestidos con el tradicional kilt, los brindis con buen whisky y la música de las gaitas.

A la salida, la pareja regaló su primer beso ante las cámaras, rodeados por los más pequeños de la casa, todos vestidos a juego por la firma española Pepa and Co; entre ellos, unos jovencísimos príncipe George y princesa Charlotte. Justo detrás, vigilando con discreción que todo saliera a la perfección, se encontraba una orgullosa Kate Middleton vestida con un favorecedor diseño rosa empolvado de Alexander McQueen.

Boda de Pippa Middleton y James Matthews | Gtres

Un vestido de novia para la posteridad

El vestido de Pippa, delicado, elegante y romántico se mire por donde se mire, fue obra del diseñador Giles Deacon, uno de los grandes nombres de la alta costura británica. Se trataba de una pieza de encaje hecha a medida, con mangas de casquillo y un sofisticado cuello alto. La parte del torso se ajustaba con un corpiño de efecto corsé, que contrastaba con un espectacular detalle de abertura en forma de corazón en la espalda.

Pippa Middleton y James Matthews | Gtres

Las joyas de diamantes también fueron las grandes protagonistas de su outfit nupcial. Pippa lució los mismos pendientes de Robinson Pelham que llevó en la boda de su hermana mayor. La tiara, hecha a mano, corrió a cargo del mismo joyero británico, y en su día se comentó que ambas piezas fueron un regalo de sus padres, Carole y Michael. ¿El broche de oro? Unos zapatos de Manolo Blahnik creados exclusivamente para ella.

Boda de Pippa Middleton y James Matthews | Gtres

¿Por qué no fue Meghan Markle?

Entre la exclusiva lista de invitados estuvieron Carole Middleton, la princesa Eugenia, Roger Federer y, por supuesto, los príncipes Guillermo y Harry... pero faltó un rostro crucial. Meghan Markle, quien en ese momento acaparaba todos los titulares de la prensa internacional como la nueva novia del hijo menor de Diana de Gales, no se dejó ver en la iglesia. Por entonces, la pareja aún no había hecho su primera aparición pública oficial.

Los alrededores del templo estaban abarrotados de curiosos, fotógrafos y prensa del corazón, expectantes por captar cada detalle. El gran temor de los organizadores (y de la propia familia) era que la presencia de Meghan desatara un tsunami mediático que terminara ensombreciendo a la verdadera protagonista: Pippa.

Así, en un intento por asegurar que la novia brillara como merecía, se decidió que la actriz estadounidense no asistiera a la ceremonia religiosa. Sin embargo, Meghan sí que acompañó a Harry en el banquete posterior, al que acudieron alrededor de 300 invitados y que se celebró en los impresionantes jardines de la mansión de estilo georgiano que la familia Middleton posee en Bucklebury.

Meghan Markle y el príncipe Harry en los Juegos Invictus | Gtres

Tuvieron que pasar varios meses desde la boda de Pippa para que Harry y Meghan hicieran, por fin, su debut oficial como pareja. Fue el 24 de septiembre de ese mismo año durante los Juegos Invictus en Toronto (Canadá). Solo dos meses después se anunció su compromiso de forma oficial y, justo un año más tarde del enlace de Berkshire, se celebró la gran boda real de los duques de Sussex. En esa ocasión, Pippa Middleton sí acudió a la cita en la capilla de San Jorge en Windsor, del brazo de su marido, James Matthews, demostrando que entre ellas nunca hubo ningún tipo de resentimiento.

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