LO CUENTAN LAS EXPERTAS
Piel de mecha corta: qué es, por qué aparece y cómo cuidar un rostro que reacciona a todo
Rojeces, picores, tirantez o sensación de calor son algunas de las señales que pueden revelar que tu piel tiene la mecha corta. Las expertas explican por qué aparece esta reactividad y cómo adaptar tu rutina para recuperar su equilibrio.
En el mundo de la belleza encontramos una infinidad de conceptos relacionados con nuestros rostros, y ahora ha aparecido uno nuevo que resulta muy interesante de tener dentro del radar dermocosmético.
Se trata de las pieles de mecha corta, un concepto que define a aquellos rostros que con detalles como aguas calientes, productos nuevos o días de estrés reaccionan con rojeces, picores y otros síntomas.
Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode lo explica a la perfección con pocas palabras: "Cuando hablamos de pieles de mecha corta nos referimos a una forma muy gráfica de referirse a las pieles reactivas".
Además, la experta detalla que "son pieles cuyo umbral de tolerancia está más bajo y que responden de manera más intensa ante estímulos que otras soportan sin problema". Así pues, en este artículo te contamos más sobre este tipo de pieles y cómo debe ser tratada.
Qué es una piel de mecha corta
Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, explica que "una piel de mecha corta es ese tipo de piel que es muy reactiva, tiene sensación de calor, pica, escuece, se enrojece o se siente incómoda después de la limpieza o al aplicar un cosmético".
Cómo otros síntomas, añade que "también puede presentar pequeñas zonas de descamación o una tirantez que no desaparece ni siquiera después de utilizar crema".
Con esto, las expertas quieren aclarar que no tiene por qué ir de la mano de una piel sensible: "La sensibilidad suele ser una característica más permanente, mientras que la reactividad puede aparecer de manera puntual en una piel seca, grasa, mixta o normal", expresa Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.
Y es que Marta Agustí, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme, relata que "una piel puede volverse reactiva después de utilizar demasiados activos, exponerse al frío o al sol, dormir mal o atravesar una época especialmente intensa".
La importancia de la barrera cutánea
La barrera cutánea, esa barrera protectora formada por células y lípidos que ayuda a conservar el agua y enfrentarse a las agresiones externas, es la más importante para la piel: "Cuando esa estructura pierde estabilidad, la humedad se escapa con mayor facilidad y determinadas sustancias pueden penetrar más de lo habitual", señala Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.
Así pues, Mireia Fernández confiesa que "por eso un producto que se lleva utilizando durante meses puede empezar a molestar de repente. No siempre ha cambiado la fórmula: muchas veces lo que ha cambiado es el estado de la piel".
Cuando la piel se irrita, lo más común es tratar de recuperar nuestro aspecto anterior con productos nuevos, pero es eso justamente lo que puede empeorar nuestra piel: "Cuando la piel está desbordada, acumular pasos puede mantener esa reacción. Conviene reducir la rutina y devolverle estabilidad antes de volver a tratar otras preocupaciones", desvela Raquel González.
Pero, ¿y cómo se daña la barrera cutánea? Aunque las causas que más se conocen son las quemaduras solares y las manchas, también se puede descuidar la piel con los cambios bruscos de las temperaturas, el sudor, la contaminación, la radiación y las rutinas demasiado agresivas, según nombra la directora dermocosmética de Dermalogica.
La rutina que debes seguir
Cuando te encuentres con una piel reactiva, la rutina a seguir es clara, y así la definen las expertas:
1. Limpieza: "Debe ser suave y no dejar sensación de piel estirada, tampoco es buena idea lavar el rostro con agua muy caliente", apunta la farmacéutica Yvette Martín.
2. Hidratación: Se deben combinar emolientes con agentes calmantes. La cosmetóloga y creadora de Byoode recomienda "ingredientes como las ceramidas, la glicerina, el pantenol, el escualano, el beta-glucano, el ácido hialurónico, la niacinamida o la centella asiática".
3. Protección solar: "La radiación ultravioleta puede aumentar la inflamación y hacer que las rojeces o la sensación de calor se mantengan durante más tiempo, por eso el protector solar es un básico", concluye Irene Serrano.
Así pues, con todos los detalles sobre qué es una piel de mecha corta y todos los consejos de cómo debes tratar tu rostro en caso de que te aparezca, ya estás más que preparada para este fenómeno que, después del verano, seguro que lo notas más presente.