Móviles

El móvil 'anti-adicciones' ideal para menores que triunfa también entre adultos saturados

Albert y Carlos han creado una startup que 'capa' las redes sociales y búsquedas como apuestas o pornografía.

Si revisáramos las horas que nos pasamos usando el teléfono probablemente más de uno podría llevarse una sorpresa entre trabajo, ocio, redes sociales y 'scrolleos' continuos. Y esa fue la idea que motivó a Albert y Carlos de 26 años, los catalanes fundadores de Balance Phone, una empresa emergente para teléfonos en la que empezaron a trabajar hace ya tres años. “El proyecto nace de la frustración y experiencia personal, porque al igual que todos los jóvenes pasábamos cinco horas en el móvil, y queríamos intentar cambiar nuestros hábitos digitales", explica Albert Beltrán, que añade que "al no conseguirlo, quisimos crear una herramienta que nos lo pusiera fácil”.

Albert nos cuenta su experiencia durante la segunda jornada del I Encuentro de Derechos Digitales, que se da cita en la Llotja de Mar, en Barcelona. “Intentamos probar de todo, como, por ejemplo, comprar un móvil Nokia, pero era muy limitante, aunque ya notabas que te liberaba un poco”, recuerda el joven emprendedor. “Y entonces pensamos: vamos a intentar crear algo que coja lo bueno de los dos mundos, entre el teléfono de hace 20 años y el smartphone”, añade Albert Beltrán.

Conquista a jóvenes y adultos saturados

La startup simplifica mucho la interfaz del teléfono, que es solo en blanco y negro para evitar distracciones, y además bloquea de formas sistemática contenido como redes sociales, juegos, apuestas, streaming o pornografía. “La tesis del teléfono es no renunciar nada de tu día a día: sino poder ir al aeropuerto o pagar con el móvil, pero sin disponer de todo el contenido adictivo”, dice Beltrán.

Al lanzar la aplicación, muchísimas familias se interesaron por el dispositivo, y lo vieron ideal como primer móvil para sus hijos o hijas adolescentes, para evitar así contenidos inapropiados para la edad o el uso de redes sociales. Actualmente, la mitad de las ventas de Balance Phone son familias -y la otra mitad son adultos llamados “minimalistas digitales”-.

“Todos somos vulnerables, pero el segmento de adolescentes todavía más", advierte el joven. "Es curioso, porque el proyecto nace para gente adulta, pero hay segmentos de población mucho más vulnerables, y es imposible pedirle a un niño de 12 años que tenga la autorregulación suficiente como para controlar el consumo del móvil; si nos cuesta a nosotros, pedirle eso a un niño de 12 años es inviable”, dice.

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