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Gastronomía

Para gustos, tapas: "Hay una que juega en otra liga"

Calamares, pulpo, ensaladilla, gildas… En España hay donde elegir, pero cuando se pregunta por la tapa favorita, solo hay una que se repite una y otra vez.

Somos un país de barra. Nos gustan los bares, el aperitivo y eso de pedir algo para compartir. Y para gustos, tapas. Solo hay que salir a la calle para comprobarlo.

“Calamares, chipirones, ensaladilla, pulpo, jamón serrano… Siempre es un acierto”, responde uno de los entrevistados. Otra joven lo tiene claro: “A mí las gildas”. Y no necesita mucho más para defenderlas: “Por la aceitunita, la anchoa, el boquerón”.

También hay quien se queda con los callos o quien no perdona “una buena ración de pulpo”. Pero, cuando la pregunta es cuál es la mejor, hay una respuesta que se repite. “Me encanta la tortilla”, dice uno. “Yo prefiero la tortilla”, responde otro. Y un tercero sentencia: “La tortilla gana”.

Las respuestas coinciden con las conclusiones del estudio “Importancia social de la tapa”, elaborado por Saborea España y Hostelería de España en 2024. La tortilla de patata encabezaba las preferencias de los clientes españoles, por delante de las croquetas, la ensaladilla y las patatas bravas. Entre los turistas extranjeros también ocupaba el primer puesto, seguida del jamón.

La tortilla tiene algo que pocas recetas consiguen: gusta a muchos, pero nadie se pone del todo de acuerdo sobre cómo debe prepararse. “Si me ponen una tortilla con el pancito que tienes que mojar, es lo mejor”, explica una de los entrevistadas. Y ahí empieza otro debate: el punto. “De cualquier manera, poco hecha, muy hecha…”. Cada cual tiene sus preferencias y no siempre está dispuesto a cambiar de opinión.

Queda, por supuesto, la gran pregunta: ¿con cebolla o sin cebolla? Aquí tampoco hay tregua. “Sin cebolla, sin cebolla siempre”, defiende uno de los participantes. Otros no conciben la tortilla sin ella. Una misma receta, dos bandos y argumentos para rato.

En A Coruña, Rocío González, hostelera, sabe qué piden sus clientes. La tortilla es la estrella y, asegura, entre sus habituales “lo tienen clarísimo”. Eso no significa que las demás tapas se queden atrás: la ensaladilla funciona bien y también la tapa de puchero del día. Pero la tortilla “ocupa el primer puesto”.

En Santiago de Compostela, el hostelero Carlos Suárez también conoce de primera mano ese tirón. En La Tita, su bar, pueden preparar hasta 180 tortillas al día. Allí, además, el pincho se sirve gratis con la consumición. Es el principal reclamo del local, que suele estar lleno y donde, como nos cuenta, muchas veces hay cola esperando para entrar.

“No hace falta darle muchas vueltas para entenderlo. Una tortilla recién hecha, una bebida y un sitio donde sentarse, si hay suerte”, nos confiesa uno de sus clientes habituales.

Eso sí, una cosa es ponerse de acuerdo en el qué y otra muy distinta en el cómo. Porque en España podemos coincidir en que la tortilla es la favorita y seguir discutiendo durante décadas por la cebolla.