REPARTO TERCERA TEMPORADA DE HISPANIA, LA LEYENDA

Pepe Sancho es Quinto Servilio, El pretor honrado

Pepe Sancho es el exigente, honorable y sacrificado Quinto Servilio Cepión, el ‘pretor honrado’.

Quinto Servilio Cepión es un hombre de guerra. Nacido en el seno de una poderosa familia patricia, hijo y nieto de senadores, tuvo las cosas fáciles desde muy temprana edad. Pese a ello, la ambición siempre gobernó su vida y todo era poco para él. Desde joven compartió escuela con Galba y los dos se convirtieron en grandes amigos.

Fiel a la República, hizo carrera política con excelentes resultados gracias a la influencia de su padre. Después de ocupar varios cargos públicos importantes, estaba preparado para convertirse en senador. Pero, cuando estaba a punto de conseguirlo, su padre, su gran valedor, falleció tras contraer una repentina y fulminante enfermedad. Esto redujo considerablemente las posibilidades de alcanzar sus ideales y, finalmente, fue rechazado por el Senado. Quinto estaba destrozado, más por la frustración de sus objetivos que por el fallecimiento de su progenitor.

Pese a todo, no estaba dispuesto a rendirse. A la tardía edad de treinta años, buscó otras vías para conseguir poder e inició carrera. Sus ansias de éxito le dieron fuerzas y soportó estoicamente las duras pruebas del ejército, escalando puestos poco a poco y sin descanso, hasta convertirse en pretor y servir para la República en Hispania, enfrentándose a los pueblos lusitanos.

El futuro de Hispania, en manos de Quinto

Quinto, pretor de la Hispania Citerior, ve como su viejo compañero y amigo Galba, sintiéndose acorralado por el avance de las fuerzas hispanas encabezadas por Viriato, se ve obligado a pedir su ayuda. Pero ésta no vendrá como Galba espera. Para Quinto no hay más ley que la que el Senado impone y así, dando la espalda a las ansias de venganza de su amigo, se convertirá en la pieza clave para conseguir la paz por la que los hispanos tanta sangre han derramado.

Sin embargo, Quinto teme que sus esfuerzos en Hispania no sean recompensados y perder posiciones de nuevo para llegar al Senado y convertirse en cónsul. Quinto tendrá que tomar una decisión definitiva y final: dejar sus principios a un lado o unirse a Galba para derrotar a Viriato de una vez por todas. De esta elección depende el futuro de Hispania…

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