UN MES ANTES DE LA AUDIENCIA
El caso de los hermanos Menéndez, condenados por el asesinato de sus padres, ha recobrado notoriedad gracias a una serie documental que ha permitido revisar su condena. Sin embargo, el pequeño de los dos, Erik, ha sido hospitalizado justo antes de su audiencia.
Erik y Lyle Menéndez fueron condenados en 1996 por el brutal asesinato de sus padres, José y Kitty Menéndez, en su mansión de Beverly Hills en 1989. El caso conmocionó a Estados Unidos por la frialdad del crimen, la fortuna familiar involucrada y el giro inesperado del juicio, en el que los hermanos alegaron haber sufrido años de abusos físicos y sexuales por parte de su padre.
En los últimos años, la historia ha recobrado fuerza gracias a nuevos documentales y producciones, como la serie de Netflix Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story, creada por Ryan Murphy, que ha llevado a una nueva generación a cuestionar las motivaciones detrás del crimen y el trato judicial que recibieron.
Esto permitió que en 2024 se reabriera su caso y se redujera su condena, dejándolos por primera vez en 35 años con la posibilidad de obtener la libertad.
Sin embargo, Erik, el hermano pequeño, ha sido hospitalizado de urgencia debido a una "grave dolencia" justo antes de su audiencia de libertad condicional.
Según su abogado, Mark Geragos, "Erik tiene una condición médica grave en este momento" y "si hay alguien que debería tener un permiso médico, especialmente ahora, un mes antes de laaudiencia, ese es Erik".
"Creo que necesita salir y concentrarse en la audiencia", decía Mark a TMZ
Aunque no se han revelado más detalles sobre el diagnóstico, el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California ha confirmado que Erik está recibiendo tratamiento en un hospital fuerade la prisión y se encuentra en condición estable, según ha recogido AP News.
Las condenas de los hermanos Menéndez se han reducido de cadena perpetua sin posibilidad de libertad a 50 años a cadena perpetua, lo que les abría la puerta a la posibilidad de libertadcondicional.
Este giro de los acontecimientos, vinculado a un ambiente político cada vez más conservador tras la influencia de Donald Trump en cargos clave, ha complicado aún más el camino hacia la libertad de los hermanos.
A pesar del apoyo de más de 20 familiares y del impacto de la serie documental, su futuro depende ahora tanto del estado de salud de Erik como de la audiencia programada para el 21 y 22 deagosto.