ESTRENA VEN A VOLAR CONMIGO

John Travolta, tras perder a su mujer y su hijo: "Miro la oscuridad, pero no elijo morir con ella"

John Travolta estrena su primera película como director Propeller One-Way Night Coach (Ven a volar conmigo). Con motivo del estreno ha hablado sobre cómo, a pesar de haber vivido momentos oscuros, siempre se queda con lo positivo.

John Travolta se declara profundamente optimista. "Mi naturaleza es ver lo positivo. Puede pasar lo peor y yo haré todo lo posible por salir de ahí", asegura el actor al hablar de su ópera prima como director, Ven a volar conmigo, en la que ha volcado ese espíritu y que se estrena este viernes en Apple TV.

El filme, que adapta un libro escrito por él en 1997 en el que refleja su pasión por la aviación y por la infancia, muestra que "la esperanza y la resiliencia de un niño son únicas y hemos olvidado cómo es eso", afirma Travolta en un encuentro con un reducido grupo de medios de comunicación, entre ellos EFE, tras presentar la película, fuera de competición, en el Festival de Cannes.

Está relajado y sonriente, junto a su hija Ella Bleu, una perfecta mezcla de su padre y su madre, la fallecida Kelly Preston, a la que Travolta menciona en varias ocasiones.

John Travolta con su mujer, Kelly Preston, y sus hijos Ella y Benjamin en Cannes en 2018 | Gtres

"Mi naturaleza no es absorberme hasta el punto de no poder ver nada. Así que miro la oscuridad, pero no elijo morir con ella", señala el protagonista de títulos como Grease o Fiebre del sábado noche.

Por eso habla con naturalidad de Preston o de su hijo Jett, que murió a los 16 años. A ellos, a sus padres y sus hermanos les dedica una película que es "un ejemplo" de cómo el actor y director ve la vida.

John Travolta junto a su hijo Jett en 2008 | Getty

La era dorada de la aviación

En Ven a viajar conmigo cuenta cómo Jeff (Clark Shotwell), un niño de 10 años obsesionado con los aviones, va a realizar su primer viaje aéreo junto a su madre.

La historia se desarrolla en 1962, en poco más de 24 horas, las que la madre y el hijo tardan en volar desde Nueva York a Los Ángeles pasando por Pittsburgh, Chicago, Kansas City y Denver.

En su trayecto están acompañados por dos encantadoras azafatas, interpretadas por Ella Bleu Travolta y Olga Hoffmann, en una historia de apenas una hora, muy cuidada estéticamente y en la que la música tiene una gran relevancia.

"Era una época específica en la manera de pensar. Pasaban cosas en el mundo entonces, pero los puntos de vista personales eran en cierto modo más positivos, no estábamos tan expuestos a mirar el lado oscuro de la vida", explica el cineasta.

Por eso es una película luminosa y llena de colores, en la que se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Hasta pudieron rodar en la mítica terminal de la TWA que el arquitecto Eero Saarinen diseñó para el aeropuerto JFK de Nueva York y que estuvo operativa hasta 2001 para finalmente convertirse en un hotel que abrió sus puertas en 2019.

"Todo en esta película refleja una obra maestra", asegura Travolta. "Cada pieza musical era una obra maestra de la época; esa arquitectura, una obra maestra; la ropa, una obra maestra. Todo era lo definitivo de esa era", precisó el actor, tan apasionado de la aviación -acumula más de 10.000 horas de vuelo como piloto- como de la música.

En el filme se puede escuchar a Frank Sinatra, el Rhapsody in Blue de George Gershwin o mucha bossa nova, una música que está en el ADN de Travolta.

"No sé qué tiene, pero cada vez que la escucho, incluso las mezclas modernas de Jobim con Sergio Mendes… es magia. Desde Orfeo negro (el filme de Marcel Camus de 1959) quedé obsesionado con la música brasileña", aseguró Travolta.

La presentación de Elle Bleu Travolta

John Travolta con su hija Ella en el Festival de Cannes presentando su película Propeller One-Way Night Coach (Ven a volar conmigo) | Gtres

A su lado, su hija, con la que Travolta tiene una gran relación. "Vemos las cosas de manera muy parecida. Somos muy compatibles en cómo vemos las cosas y la calidad de lo que observamos", resaltó.

Prepararon la película haciendo pruebas con el móvil. Ella interpretaba todos los personajes para poder enseñar a los productores lo que querían hacer.

Aunque debutó en el cine con solo 8 años en Dos canguros muy maduros, es ahora a sus 26 años cuando la actriz está empezando de verdad su carrera. Tras trabajar con su padre, ya tiene otros dos proyectos rodados, Black Tides y Nice People.

"Era impresionante con siete u ocho años y luego creció y sigue siendo igual de impresionante", afirma orgulloso su padre, que asegura que diseño esta película como si fuera la presentación de Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor o Grace Kelly.

Para Elle Bleu Travolta ha sido un trabajo muy fácil porque para ella su padre es su mejor amigo. "Fue una experiencia muy colaborativa porque siempre estábamos juntos, compartiendo ideas constantemente (...) Además, crecí escuchando todas estas historias toda mi vida. Conocía muy bien a estos personajes. Así que fue increíble formar parte de cómo cobraban vida".

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