DESEAR EMBARAZO
Como matrona, te cuento qué aspectos debes de tener en cuenta antes de empezar un tratamiento de fertilidad, sobre todo en cuanto al cuidado emocional y físico, aspectos que muchas veces no se tienen tan en cuenta.
Iniciar un tratamiento de fertilidad es iniciar un viaje que, en muchos casos, conlleva una carga emocional importante. Como matrona, trabajo acompañando a mujeres y parejas que se enfrentan a este proceso, y creo fundamental abordar esta etapa desde una mirada integral: no solo desde lo médico, sino también desde el autocuidado físico y emocional.
El primer paso antes de empezar el tratamiento, es valorar cómo se encuentra tu cuerpo. Para ello, necesitarás pasar por una revisión ginecológica que incluirá:
Aunque es menos común, también te recomiendo valorar con un especialista cómo se encuentran tus niveles de vitaminas y minerales, ya que serán claves para el desarrollo de tu embarazo. Es importante valorar aspectos como la vitamina D, vitamina B12, ácido fólico, hierro, zinc o el magnesio, y así poder suplementar en el que caso de que no estén en los niveles adecuados.
Tus hábitos diarios influyen directamente en la fertilidad y, por lo tanto, en los resultados del tratamiento. Alimentarte bien, mantenerte activa, descansar y reducir el estrés son pilares importantes para esta nueva etapa de tu vida.
No podemos hablar de fertilidad sin hablar de emociones. Este proceso puede despertar ansiedad, miedo, frustración, culpa e incluso sensación de pérdida de control. Así que tienes que tener en cuenta que cuidar tu salud mental es tan importante como cuidar tu cuerpo.
Para ello, no dejes de lado tus planes y objetivos, haz las cosas que te aportan felicidad, y busca espacios donde puedas expresar lo que sientes, ya sea con ayuda profesional, grupos de apoyo, o en tu entorno más cercano.
No todos los tratamientos son iguales, ni todas las clínicas ofrecen lo mismo. Infórmate, pregunta todo lo que necesites y asegúrate de que entiendes bien cada paso para poder tomar todas las decisiones de manera informada.
Como matrona, te doy un consejo: antes de empezar, haz una pausa para conocerte, cuidarte y prepararte física y emocionalmente para este gran viaje. La fertilidad no es solo cuestión de técnicas médicas, tu cuerpo y tu mente serán los protagonistas de todo este proceso.