DESARROLLO CEREBRAL EN JUEGO
La pediatra Nioelia Gilabert pone en sobreaviso a todos los padres y madres advirtiendo que el uso de las pantallas en menores puede ser muy peligroso y afectar a su desarrollo cerebral, a sus capacidades de comunicación, imaginación y autorregulación.
Nuestros hijos han nacido en la era de las nuevas tecnologías y pueden ser considerados como auténticos nativos digitales, pero se ha demostrado que una sobreexposición a las pantallas -sobre todo en edades tempranas- supone un preocupante impacto sobre el cerebro inmaduro de los más pequeños.
Mientras nosotros jugábamos en la calle o inventábamos mil juegos para combatir el aburrimiento, nuestros hijos tendrán acceso en cualquier parte a contenido digital que los entretenga y absorba mentalmente.
Los primeros 5 años de vida son vitales en el desarrollo cerebral de los niños. El abuso de las pantallas va a hacer que los niños pierdan oportunidades de comunicación, experimentación, aprendizaje de tareas motoras y el uso de la imaginación, por lo que las autoridades sanitarias ya advierten sobre los peligros de su uso excesivo.
Muchos padres desconocen el efecto perjudicial de las pantallas sobre el desarrollo de los niños y esto hace que muchas veces se utilice como recurso para entretener a los niños en situaciones de estrés o aburrimiento. Si cada vez que el niño interrumpe, se aburre o está enfadado lo enchufamos a una pantalla, le hacemos un flaco favor, ya que le damos la capacidad de autorregularse mediante una herramienta externa. Es decir, ese niño pierde la capacidad de gestionar las emociones desagradables por sí mismo y eso es clave para su desarrollo y gestión emocional.
No es raro ver a niños enganchados a una pantalla en un restaurante, incluso en un parque o mientras están en el carrito sin permitir que se desarrollen las conversaciones, se juegue al aire libre, se disfrute de una comida en familia o se socialice con otros niños lo que resulta esencial para su desarrollo.
Numerosos estudios en los últimos años han puesto la alarma sobre los terribles efectos que las pantallas tienen sobre el cerebro de los niños. Comparando niños en edad preescolar -menores de 5 años- con poca exposición a las pantallas, con niños que abusaban de pantallas desde el año de vida, se ha demostrado que estos últimos presentan:
Los progenitores somos los responsables de nuestros hijos e hijas. Debemos garantizar su seguridad en todos los ámbitos, incluyendo el mundo digital. Que sepan utilizar la tecnología mejor que nosotros, puesto que han nacido rodeados de dispositivos, no quita que debamos ponerles límites y les eduquemos para hacer un uso racional, seguro y saludable de los mismos.
Usar las pantallas sin conciencia puede derivar en una adicción y el riesgo es mayor cuanto menor sea la edad. Es por esto que la Sociedad Americana de Pediatría recomienda:
Otras recomendaciones para evitar los efectos nocivos de las pantallas sobre la salud mental de nuestros hijos son:
Y recuerda, si sospechas que tu hijo puede tener un problema de adicción a las pantallas porque tiene ataques de ira o cambios bruscos de humor cuando no se puede conectar, empieza a bajar el rendimiento académico o deja de hacer ciertas actividades que antes le gustaban como quedar con sus amigos o estar con la familia pide ayuda porque su salud mental podría estar en juego.