EXPECTATIVAS
Si esperamos resultados inmediatos y nos los obtenemos, una caída de la motivación podría ser la tumba de nuestros propósitos. Por ello, entender los plazos que necesita nuestro cuerpo puede resultar la motivación definitiva del cambio. Te cuento qué resultados esperar tras un, tres y seis meses de ejercicio.
¿Cuánto tardaré en verme mejor si empiezo a estrenar hoy? ¿Conseguiré resultados apreciables en 30 días, o necesitaré al menos varios meses para verme mejor? Son preguntas habituales que dependen de muchos factores, pero para los que podemos encontrar una respuesta aproximada.
Cuando llevamos tiempo sin entrenar o, peor aún, no hemos entrenado nunca, necesitamos adaptar todas las estructuras corporales a ese tipo de actividad para la que no estamos habituados.
Por poner un ejemplo, intentar completar una clase de ciclo indoor en las primeras semanas, o incluso en los primeros días de entrenamiento, puede ser una decisión errónea. Dado que nuestro cuerpo no está habituado a montar en bicicleta y nuestros músculos, tendones y ligamentos no están preparados para este tipo de esfuerzo, prácticamente el primer mes estaría destinado a esa adaptación anatómica.
Realizar ejercicio adaptado a este periodo de inactividad resulta clave para preparar las estructuras corporales.
El primer mes de entrenamiento no reporta resultados fácilmente visibles, y, sin embargo, se obtienen grandes ventajas a nivel interno. Esto supone en cierto modo un inconveniente, dado que es en este periodo cuando más necesitamos observar resultados para que la motivación no decaiga. Es el motivo por el que muchos abandonan esta nueva rutina que podría cambiar sus vidas.
El primer mes es imprescindible mantener la cabeza fría y ser conscientes de que estas semanas son la base de las futuras mejoras. Ningún programa de entrenamiento puede prometer resultados con solo un mes de ejercicio.
Una vez superado el primer mes, podremos iniciar una rutina más adaptada a nuestro objetivo. Es en este momento cuando orientamos el tipo de entrenamiento a lo que realmente queremos conseguir, gracias a que nuestra musculatura está mucho mejor preparada para ello.
Dentro de las siguientes 8 semanas seremos capaces de ver resultados. Si en ese tiempo mejoramos más o menos, dependerá de cuántas de estas pautas cumplimos:
Teniendo todo esto en cuenta, lo más frecuente es que en los 3 primeros meses empecemos a notar cómo nuestros músculos empiezan a tonificarse y fortalecerse. Si además estamos buscando perder peso, es en estas semanas cuando más lo notaremos.
Este sí es un buen plazo para conseguir los objetivos propuestos. En 6 meses, tenemos tiempo para realizar diferentes enfoques, como ganar masa muscular, fuerza, potencia, agilidad y pérdida de grasa o definición. No es un plazo que nos permita conseguir avances exagerados, pero sí bastante visibles.
En el caso de que el objetivo sea perder peso, es importante tener en cuenta que no es saludable perder más de 1 kilo a la semana. Sería preferible movernos entre los 500 gramos y el kilo. En los primeros meses, esta pérdida será mayor, dado que cuanta menos grasa tenemos, más difícil es perderla, y el porcentaje de pérdida también es menor.
Si quieres marcarte un objetivo, ten en cuenta que, como poco, deberemos disponer de meses para observar algún resultado, y ser conscientes de que es necesario seguir buenos hábitos de ejercicio y alimentación que se mantengan en el tiempo.