OLVÍDATE DE LA BÁSCULA
El peso es uno de los temas que más debate genera durante el embarazo. Muchas mujeres llegan a la consulta con miedo a "engordar demasiado" o con la sensación de que la báscula se ha convertido en un juez constante.
Respecto al tema del peso y el embarazo, como matrona siempre intento transmitir lo mismo: el aumento de peso en el embarazo no es un enemigo, es una consecuencia natural de un cuerpo que está creando vida. El problema aparece cuando el foco se pone solo en el número y se olvida lo verdaderamente importante: la calidad de la alimentación, el movimiento y el bienestar general.
Las recomendaciones más utilizadas se basan en el índice de masa corporal (IMC) previo al embarazo. De forma orientativa, los libros nos dicen que, en embarazos únicos, los niveles de ganancia de peso óptimos serían:
"Cada cuerpo, cada embarazo y cada contexto son diferentes y el foco hay que ponerlo en cómo te nutres no en los números de la báscula".
En embarazos gemelares, el cuerpo necesita más energía, más nutrientes y más reservas. Por eso la ganancia de peso recomendada es mayor:
Pero después de leer este artículo, quiero que te olvides de estas cifras. Cada cuerpo, cada embarazo y cada contexto son diferentes y el foco hay que ponerlo en cómo te nutres no en los números de la báscula. Hay mujeres que ganan más peso y tienen embarazos perfectamente sanos, y otras que ganan menos sin que eso suponga ningún problema. O dos mujeres que ganan el mismo peso, una a base de alimentos que nutren, y otra a base de alimentos ultraprocesados que no aportan nutrientes.
El aumento de peso no es solo aumento de grasa y reservas en la madre, sino que es fisiológico y necesario para crear vida, y para lactar al bebé durante el posparto. Incluye:
El peso por sí solo no nos dice si una mujer está bien nutrida, si su alimentación es equilibrada o si su cuerpo está fuerte para el parto y el posparto. Dos mujeres con el mismo peso pueden tener estados de salud completamente distintos.
Cuando recibo a mujeres en consulta, lo primero que quiero que entiendan es que nuestro objetivo es nutrir al cuerpo y cuidarlo, y que poco nos importa el número que refleje la báscula. Por eso, vamos a centrarnos en:
En resumen, el peso en el embarazo es solo un dato más, no el objetivo principal. No estamos buscando un número, sino un cuerpo nutrido, fuerte y sano. Como matronas, miramos el embarazo de forma global: cómo comes, cómo te mueves, cómo descansas, cómo te sientes. Así que no te obsesiones con el número de la báscula, cuida tu cuerpo y acompáñalo durante este proceso de crear vida.