CÓMO ADAPTARLO
El crossfit infantil puede ser beneficioso si se adapta correctamente. Analizamos cuándo es seguro practicar crossfit en niños, qué ejercicios evitar y cómo modificar esta disciplina para que los más pequeños entrenen de forma segura, progresiva y efectiva.
En el mundo del ejercicio físico y del deporte hay múltiples opciones para estar activos. Cuando una de esas alternativas nos engancha, somos los primeros en recomendarlo, ya sea con el fútbol, el running, el pádel o, cada vez con más frecuencia, con el crossfit. El deporte es saludable para todas las edades y todas las personas, pero no todos nosotros podemos practicar cualquier tipo de actividad. Vamos, sin embargo, a analizar si el crossfit es válido para los niños.
Como muchos sabréis, el crossfit es un entrenamiento que combina ejercicios de halterofilia, calistenia y cardiovasculares. Está orientado a la mejora de la condición física con una planificación que se ejecuta a intensidad alta.
Genera mucha adherencia, por la gran motivación que aporta ese gran sentimiento de comunidad entre los practicantes, y porque está orientado a competir y superarse.
Si conoces dos ejercicios que representan claramente la disciplina, seguro que coinciden con estos:
Antes de analizar si los niños pueden practicar este tipo de ejercicio, es importante pensar en cuántos adultos son capaces de hacerlo. Son movimientos muy complejos que requieren una técnica perfecta para que resulten eficaces y, sobre todo, para que no sean lesivos.
Si a ello se le añade hacerlo a una intensidad alta, el riesgo de ejecutarlo de forma incorrecta se eleva notablemente. Por ello, este tipo de ejercicios requieren un aprendizaje progresivo y mucha experiencia para poder incluirlo en tu rutina de entrenamiento.
Calistenia se refiere a cualquier ejercicio que se practica únicamente con el propio peso corporal. Nos referimos a ejercicios como la sentadilla, el lunge, las flexiones, la plancha frontal o las dominadas. En función de los ejercicios que se escojan, su ejecución resultará más o menos complicada, puesto que no requiere la misma preparación hacer sentadillas que dominadas.
En todo caso, hay muchos ejercicios de calistenia que sí son aconsejables para los niños. De hecho, los niños juegan siempre con su propio peso corporal, y realizan con él una gran cantidad de movimientos. Podríamos decir que en su día a día hacen más calistenia que cualquier adulto.
Algunos de los más frecuentes en el crossfit son los burpees, saltos a cajón, el remo ergómetro, el jumping jack y la carrera.
Los niños responden mejor a estímulos aeróbicos que anaeróbicos, es decir, toleran mucho mejor los ejercicios que requieren una intensidad baja o media de forma constante. Por ejemplo, pueden estar corriendo a una velocidad baja mientras juegan durante mucho tiempo, pero no les pidas realizar muchos sprints porque no conseguirán terminarlos.
El crossfit se fundamenta sobre todo en la práctica a alta intensidad, lo que para los niños implica varios inconvenientes.
Como hemos visto, no son capaces de tolerar bien la intensidad elevada. Pero es que además en esta modalidad deportiva requieren una técnica muy buena que implica experiencia y tiempo para aprenderlo. Una ejecución incorrecta combinada con la alta intensidad es garantía de lesión.
Durante muchos años ha existido la leyenda urbana de que los niños no pueden coger peso porque, en el caso de hacerlo, dejan de desarrollarse y se quedan pequeños.
A estas alturas ha quedado demostrado que no es real y que los niños pueden y deben coger peso. Entre otras cosas, porque el ejercicio de fuerza mejora su densidad mineral ósea (la calidad de los huesos) y esta etapa es ideal para ello. Lo que sí es un requisito es adaptar los ejercicios y las cargas a los niños.
El crossfit, tal cual está diseñado, no es ideal para los niños. Se pueden hacer modificaciones para adaptar los ejercicios y el tipo de entrenamiento, de modo que pueda ser ejecutado por menores de edad.
Haciéndolo bien, podemos conseguir los beneficios del ejercicio muscular y aeróbico, pero eludiendo los problemas de la alta intensidad y de los ejercicios complejos.
Antes o después, podrá o no hacer crossfit. Dependerá de su progreso y de sus características. En todo caso, es necesario ser conscientes de que el crossfit no es la mejor actividad para los niños.