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Luxmaxxing, la nueva obsesión que persigue el rostro perfecto y que preocupa a los expertos

TikTok ha convertido la mandíbula perfecta en el nuevo ideal de belleza. Pero detrás del fenómeno Luxmaxxing surgen prácticas cada vez más extremas que preocupan a los expertos, quienes alertan sobre sus riesgos y el impacto psicológico de estos estándares irreales.

Mujer mirándose en el espejo pensativaPexels

Mandíbulas imposibles, pómulos esculpidos, rostros perfectamente simétricos y cuerpos definidos al milímetro. Si has pasado más de cinco minutos en TikTok, probablemente ya te hayas cruzado con el fenómeno Luxmaxxing, una tendencia viral que promete llevar el atractivo físico al siguiente nivel.

El problema es que, para muchos jóvenes, la búsqueda del rostro perfecto está empezando a rozar límites poco saludables. Porque sí, internet ha decidido que ya no basta con una buena rutina de cuidado de la piel o con ir al gimnasio.

Ahora hay quien mastica durante horas para marcar la mandíbula, utiliza dispositivos para hipertrofiar el masetero o sigue ejercicios faciales virales con la esperanza de conseguir unas facciones dignas del David de Miguel Ángel.

Pero la pregunta es inevitable: ¿Realmente funcionan estas prácticas o estamos ante otro estándar imposible creado por las redes sociales? Te lo contamos todo en este artículo.

Mujer mirándose el rostro | Magnific

Cuando la mandíbula se convierte en una obsesión

Si hay una zona del rostro que se ha convertido en protagonista absoluta del Luxmaxxing, esa es la mandíbula. Cuanto más marcada, mejor. Cuanto más angular, más cerca de ese ideal estético que domina actualmente TikTok e Instagram.

Sin embargo, los expertos alertan de que entrenar la mandíbula como si fuera un bíceps no es precisamente una buena idea: "Muchos jóvenes buscan desarrollar el músculo masetero utilizando dispositivos de resistencia o mascando de forma constante durante horas", explica el doctor Chaux, médico estético de Clínica EGOS.

Mandíbula marcada | Magnific

El problema es que forzar esta musculatura puede generar "articulación temporomandibular, desgaste dental, dolor mandibular e incluso favorecer el desarrollo de bruxismo", detalla el experto. Es decir, la mandíbula puede acabar pagando una factura bastante alta por intentar parecerse a un filtro.

El filtro ya no está en la pantalla

El fenómeno tampoco se limita al rostro. El Luxmaxxing alimenta una presión creciente por conseguir cuerpos cada vez más definidos, cinturas imposibles y proporciones inspiradas en imágenes que muchas veces ni siquiera existen fuera de una pantalla.

Lo preocupante, según los especialistas, es que cada vez más personas comparan su aspecto real con fotografías filtradas, retocadas o seleccionadas cuidadosamente para proyectar una imagen de perfección constante.

Mujer midiéndose la cintura | Magnific

"Estamos viendo jóvenes que sienten que su rostro nunca es suficiente porque viven expuestos constantemente a filtros, algoritmos y estándares físicos completamente irreales", señala el doctor. Y ahí está una de las grandes trampas de las redes sociales, que cuanto más contenido consumes, más normal parece algo que en realidad está lejos de serlo.

La medicina estética va en dirección contraria

Mientras TikTok parece obsesionado con rostros cada vez más afilados y cambios radicales, la medicina estética está siguiendo justo el camino contrario.

Según los últimos datos de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), los tratamientos más demandados buscan mejorar la calidad de la piel, potenciar la hidratación y conseguir resultados naturales que respeten la armonía facial.

Mandíbula marcada | Magnific

"La medicina estética nunca debería responder a modas", afirma el doctor Chaux. "Las tendencias pasan, pero lo importante es que las personas se vean armónicas, naturales y proporcionadas. Eso es lo que realmente permanece con el tiempo", explica.

En otras palabras: cada vez más pacientes quieren verse mejor, no parecer otra persona.

La nueva belleza ya no debería ir de parecerse a alguien más

Durante años las redes sociales nos hicieron perseguir labios concretos, narices concretas o cuerpos concretos. Ahora el Luxmaxxing ha convertido la mandíbula perfecta en el nuevo objeto de deseo.

Mujer mirándose en el espejo pensativa | Pexels

Pero quizá la conversación debería ir por otro lado. "La belleza real no está en tener una mandíbula extrema ni un rostro idéntico al de las redes sociales", concluye el especialista, "está en mantener la identidad, el equilibrio y la naturalidad de cada persona", añade.

Porque las tendencias virales cambian cada pocos meses, pero tu cara te acompaña durante toda la vida.

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