PIEL RADIANTE
En las redes se habla mucho del face icing y el cold beauty. Te contamos cómo el frío estimula la circulación para descongestionar el rostro, aportar luminosidad y reafirmar la piel frente al paso del tiempo.
Hace poco más de un año, Jaydy Michel nos mostraba su secreto para lucir siempre un rostro fresco, despierto y con mucho glow: el baño de hielo. Esta técnica, que en realidad no tiene ningún misterio y que ha ido evolucionando con el tiempo, se ha convertido ahora en toda una tendencia viral bautizada como face icing.
Las redes sociales se hacen cada vez más eco de esta técnica beauty cuyo valor diferencial está en el poder del frío. Desde meter los parches para ojos en la nevera hasta apostar por cosméticos con efecto frío. Además, ahora que se acerca el verano, este tipo de productos y trucos se vuelven mucho más apetecibles porque, ¿a quién no le gusta refrescarse la cara cuando el bochorno aprieta?
Mascarillas refrigerantes, cucharas heladas, cubitos deslizándose sobre el rostro, herramientas de crioterapia doméstica o rituales de face icing protagonizan ya miles de vídeos en plataformas como TikTok e Instagram, y forman parte del lenguaje habitual de maquilladores y expertas en belleza. ¿La promesa? Una piel más descansada, descongestionada, luminosa y con un efecto buena cara casi inmediato.
Esta tendencia tiene nombre propio, cold beauty, y responde a una necesidad muy concreta del consumidor actual: sensorialidad, bienestar y un resultado visible a golpe de vista.
Como explica Raquel Linde, experta en belleza y Marketing Manager de You Are The Princess, "el auge del frío en belleza tiene mucho que ver con su efecto inmediato. Ayuda a descongestionar visualmente el rostro, refresca, despierta la piel y deja esa sensación de cara más descansada que buscamos especialmente por las mañanas".
Aunque las redes sociales hayan acelerado su popularidad de forma exponencial, el uso del frío en las rutinas de belleza no es ninguna novedad. La crioterapia facial lleva años muy presente en cabinas estéticas y protocolos profesionales gracias a su alta capacidad para revitalizar visualmente la piel y aportar una gran sensación de frescura. La diferencia es que ahora el ritual se democratiza y aterriza directamente en el baño de casa con productos y técnicas accesibles para todos los bolsillos.
En este sentido, la experta de You Are The Princess señala que "la tendencia del frío funciona porque mezcla bienestar y resultado visible. Muchas veces no buscamos solo una piel más bonita, sino sentir la cara más descansada, menos hinchada y más despierta".
El frío se convierte así en la estrategia cosmética más deseada del momento. "Especialmente en verano, el frío se vuelve un gran aliado porque aporta sensación inmediata de frescura y ayuda a que la piel se vea más revitalizada. Además, es un ritual muy agradable y fácil de incorporar en pocos minutos", añade Linde.
Por eso, herramientas accesibles como una mascarilla refrigerante o un simple bol preparado para poner en práctica el face icing encuentran hoy un espacio imprescindible dentro de nuestra rutina beauty.