Consejos
Gracias a las regletas podemos enchufar varios aparatos electrónicos a una sola toma de corriente. No obstante, esta práctica puede entrañar riesgos de sobrecalentamientos o incluso incendios. Descubre cuáles son y cómo evitarlos.
El uso de regletas ha crecido exponencialmente en la última década debido a la proliferación de dispositivos electrónicos tanto en casas como en comercios o industrias. Sin embargo, la comodidad de poder extender una toma de corriente o simplemente ampliar el número de enchufes, puede llegar a generar puntos críticos en nuestra instalación eléctrica.
Los electricistas advierten que estamos usando mal las regletas. De hecho, son muchos los incendios que comienzan con un sobrecalentamiento en una regleta que acaba generando un pico de tensión motivado por tener dispositivos inadecuados enchufados o por aparatos eléctricos que comparten una toma múltiple.
Por este motivo es fundamental entender que el peligro no está solo en cuántas cosas enchufamos, sino en qué enchufamos. Descubre qué dispositivos nunca deberían conectarse a una regleta y toma nota de consejos básicos que ayudarán a no tener sustos en tu red eléctrica.
Una vez que tenemos claro que una regleta es un dispositivo que permite conectar varios aparatos eléctricos a una única toma de corriente, debemos fijarnos en la potencia que permite que se enchufe.
La capacidad máxima de carga de una regleta es la potencia total, medida en vatios o amperios, que puede administrar de forma segura. Generalmente, las regletas convencionales soportan entre 1200W y 2200W, aunque modelos superiores pueden alcanzar los 3680W.
De hecho, aunque todas las regletas sirven para ofrecer más enchufes, encontraremos diferencias en diseño, prestaciones y nivel de seguridad.
Todos estos tipos de regletas cumplen su función y en sí mismas no suponen un problema cuando se conectan en ellas muchos aparatos. De hecho, la mayoría de regletas modernas están preparadas para alimentar varios dispositivos de bajo consumo sin dificultad. El riesgo aparece si se combinan dispositivos que necesitan potencias muy diferentes o que generan picos de energía al arrancar. Estos arranques bruscos pueden dañar las regletas como el resto de aparatos conectados, aunque, inicialmente, funcionen durante unos segundos. Estos picos pueden superar con facilidad la capacidad máxima de la regleta, provocando sobrecalentamientos.
Debes tener en cuenta los siguientes indicadores de que tu regleta se está sobrecalentando:
A la hora de elegir regletas es importante adquirir aquellas que tienen protección contra sobretensiones y es importante revisar su potencia máxima. Aun así, todos los electrodomésticos que necesitan resistencias eléctricas para generar calor o que funcionan con motores potentes no deben enchufarse en una regleta:
Todos estos aparatos tienen consumos que oscilan entre 1500W y 2500W cuando están en funcionamiento.
Por ejemplo, un secador de pelo consume en torno a 1800W, si las regletas convencionales pueden soportar entre 1200W y 2200W, se superaría la potencia permitida, especialmente si hay algún otro dispositivo conectado.
En definitiva, es importante revisar la potencia que puede soportar la regleta dado que la mayoría de incendios eléctricos comienzan por sobrecargas. Ten en cuenta qué dispositivos pueden compartir regleta y evita riesgos innecesarios.
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