Sepsis Meningocócica
La administración autonómica ha lamentado en un comunicado la muerte de la menor.
Una menor de 5 años, natural de localidad de Villablanca (Huelva), ha muerto por un cuadro "fulminante" de sepsis meningocócica, según ha informado la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía en Huelva.
La administración autonómica ha lamentado en un comunicado la muerte de la niña que sucedió el pasado miércoles, y ha trasladado el pésame y sus condolencias a la familia de la víctima, mientras que desde el equipo de Salud Mental se ha ofrecido asistencia psicológica a la familia.
Después de conocer este suceso, desde la Red de Alertas del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía, dependiente de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, se activó de forma inmediata el protocolo sanitario establecido para este tipo de casos. Este consiste en la toma de medidas preventivas que conllevan la administración de tratamiento de quimioprofilaxis a las personas que han tenido un contacto estrecho con la menor, tanto en su entorno familiar como entre el personal sanitario que la atendió.
El Ayuntamiento de Villablanca también ha expresado su "más profundo" pesar por la muerte de la menor, ocurrida "de manera repentina". "En nombre de toda la Corporación Municipal y del pueblo de Villablanca, trasladamos nuestro más sincero pésame y todo nuestro cariño a su familia y seres queridos en estos momentos de inmenso dolor", han señalado.
El pasado 20 de octubre, una joven de 27 años, madre de dos hijos, estuvo cerca de perder la vida frente a sus propios hijos después de que lo que parecía una simple gripe invernal, se tratara en realidad de otro caso de una sepsis mortal.
Roberta Alisauskaite, enfermera de salud mental y residente en Carmarthenshire, Gales, comenzó a sentirse "indispuesta" mientras trabajaba, pero atribuyó su malestar a un resfriado típico de la temporada. En ese momento también estaba siendo tratada por una infección en la muela del juicio, y consumía antibióticos. Esto hizo más difícil determinar la gravedad de su estado.
A pesar de encontrarse cada vez peor, la joven de 27 años continuó con su rutina diaria, cuidando de sus dos hijos: Sean, de ocho años, y Koby, de seis. No obstante, con el paso de los días su estado empeoró rápidamente y empezó a padecer una fiebre muy alta, escalofríos, tos intensa y temblores incontrolables. El 20 de octubre, la situación alcanzó un punto crítico.
"Me desperté completamente empapada en sudor, con muchísimo calor, pero poco después empecé a sentir un frío extremo", relató la madre. Tras llevar a sus hijos al colegio, regresó a casa, donde su cuerpo entró en lo que más tarde supo que había sido un shock séptico. Confundida y delirando, intentó refrescarse con una ducha fría, sin ser consciente de la gravedad de lo que estaba ocurriendo.
Horas después, sus hijos regresaron a casa acompañados por una vecina y encontraron a su madre inconsciente y sin ser capaz de responder. El hijo mayor, alarmado, llamó al 999 y explicó que su madre "no estaba bien". Ante la larga espera de una ambulancia, la madre de Roberta la trasladó ella misma al hospital.
Tras recibir el alta el 23 de octubre, Roberta decidió compartir su experiencia para advertir a otras personas. "Como madres, seguimos adelante y aguantamos, incluso cuando no nos sentimos bien. Pero un resfriado o una gripe pueden ser algo mucho más grave", expresó.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.