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Los audios de un comisario de la Policía a su subordinada: "Te falta ser más puta"

La agente denunció a su jefe por agresión sexual y acoso laboral en la embajada de España en la India, aportando grabaciones con insultos, amenazas y comentarios obscenos.

A medida que pasan los días desde la denuncia al exDAO, se van conociendo más casos de acoso dentro del mismo cuerpo policial. Este viernes, 'El País' saca a la luz unas grabaciones en las que un comisario de policía, destinado como consejero de Interior en la embajada de España en la India, insulta, amenaza y denigra a una subordinada.

El investigado es Emilio de la Calle, comisario de la Policía Nacional que fue suspendido por el Ministerio del Interior hace menos de un año tras una denuncia por agresión sexual, acoso laboral y sexual, lesiones y amenazas. Los hechos habrían ocurrido desde julio de 2024, cuando la víctima se incorporó al puesto y en marzo del año pasado, ella ya habría avisado a sus superiores de lo que estaba viviendo.

En los audios que forman parte de la querella el comisario pronuncia frases como: "¿Qué hago? Te pego a ver si con el ojo morado". A lo que la víctima responde que ya le había "dado antes una colleja", a lo que él replica que "era cariñosa". Así como frases de carácter sexual fuera del contexto laboral, como "Vete a casa, date una ducha y saca el satisfyer".

O otra también amenazando: "Te dejo, o sea, como un trozo de carne. Te reviento. O sea, no quiero. Te he cuidado, pero no me vuelvas a tocar más los cojones porque no creo que seas imbécil y a veces me da la impresión de que lo eres porque si haces estas cosas después de las veces que te lo digo es que eres retrasado mental".

La pesquisa abierta se centra en presuntos delitos de acoso laboral y sexual. De la Calle fue destituido el pasado mes de abril, justo después de hacerse pública la denuncia. En otro momento de los audios se le escucha decir: "Me quedan ocho meses para putearte y si se me da de bien. Pero que flipas, o sea no sabes con quién estás hablando. Igual que se me da de bien cuidar. Habrás oído hablar de mí, ¿no? Te puedes cagar".

"Un canalillo lo afloja"

Además, le insistía en que se arreglara de cierta manera: "Ponte escotes para estas fiestas, que tienes un escote muy bonito", asegurando que eso "a un tío lo va a aflojar": Te voy a explicar con una mujer. No es lo mismo que te abroches la camisa hasta aquí a que sueltes los botones. ¿Me entiendes por dónde voy? Y añadía comentarios más vejatorios: "Te falta ser más puta, hay que ver igual con las debilidades humanas".

"De casa se viene llorao, meao y cagao... ¿vale? Y si no, a la guardería. Esto es la puta Policía"

El comisario en los audios

El comisario llega incluso a insultarla diciendo que "sufre un retraso mental" y burlándose de ella en tono autoritario: "Soy tu jefe, te lo metes por el culo". En otro de ellos le grita que "de casa se viene llorao, meao y cagao... ¿vale? Y si no, a la guardería. Esto es la puta Policía. Entendido, ¿guapa? Esto es la pasma, la policía. Y aquí, tonteriítas las justas".

Incluso llega al extremo cuando le exige repetir: "Soy lerda, venga, dilo, es que soy lerdita", y añade: "Soy lerda para lo que quiero, y me ha ido muy bien haciendo de lerda. Me ha ido de puta madre. Pues conmigo no, guapa. Yo te doy una instrucción y tú la sigues".

"Si te digo que no salgas, no sales"

Además de los insultos, hay también amenazas: "Tú no vas a entrar en tu puta vida en ningún sitio que sé quién eres. A mí no me ha procesado en mi puta vida nadie, y hemos tenido enfrentamientos armados, hemos tenido que secuestrar gente para nos diera una información, hemos hecho barbaridades."

Según la denuncia, el acoso no se limitaba al entorno de trabajo. El comisario la vigilaba, rondaba su casa, y le enviaba mensajes como "Cierra la ventana que te entran los monos" o "Si yo te digo que no salgas a la calle sola, no salgas".

La besó sin consentimiento

En uno de los episodios más graves, ella asegura que se desmayó en el trabajo y que él la llevó a su casa, donde la besó sin consentimiento. La querella incluye la grabación de la cámara interior de la vivienda que registró el acto.

Las amenazas continuaron incluso fuera del horario laboral: llamadas y mensajes con frases como "Que te vayas al baño con el teléfono, que cagues con el teléfono", o advertencias como "Te voy a apretar, te va a salir sangre. Te lo juro. Te va a salir sangre".

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