Canarias
Su madre denuncia que tienen miedo y pide medidas de protección urgente. El padre perdió la visión de un ojo en una de las palizas.
Una familia de La Palma denuncia vivir una situación límite por el comportamiento violento de uno de sus hijos, que habría regresado al domicilio familiar tras salir de prisión y presuntamente ha protagonizado amenazas, agresiones y destrozos en la vivienda. La madre del hombre asegura que tanto ella como su marido y su hija llevan meses sufriendo episodios de miedo constante y reclama medidas urgentes de protección antes de que ocurra “una desgracia”.
La mujer explica que la situación se ha agravado desde que su hijo abandonó la cárcel, donde permaneció cuatro años. Según relata, el hombre tiene problemas relacionados con el consumo de drogas y, desde entonces, su comportamiento habría cambiado radicalmente. “Está metido en las drogas y estuvo cuatro años preso y él no quedó muy bueno de la cabeza. Él se pone como loco y nos amenaza”, explica.
La familia asegura haber presentado varias denuncias y sostiene que el hombre ya habría agredido físicamente a su padre en varias ocasiones. Según la madre, una de las palizas le provocó secuelas en la visión de un ojo. “Lleva cuatro palizas el padre, con costillas rotas y con todo”, relata.
El padre, además, padece cáncer, una situación que, según explica la familia, agrava aún más el desgaste físico y emocional que están atravesando.
La mujer relata que el hombre accedió de nuevo a la vivienda familiar tras pedir quedarse “un par de días” mientras buscaba un alquiler. Sin embargo, asegura que terminó ocupando la casa y provocando daños materiales. “Rompió la puerta”, asegura, mientras denuncia que las paredes y diferentes zonas de la vivienda han quedado dañadas.
La casa se encuentra dentro de una finca aislada y, según explica la madre, tanto ella como su hija han tenido que abandonar el domicilio en varias ocasiones por miedo. “Anoche tuvimos que salir otra vez por las amenazas de él”, señala.
También asegura que la respuesta policial no siempre llega a tiempo. “Después llamaba a la Guardia Civil y tardan para venir cuando no da tiempo a nada”, lamenta.
La familia reclama ahora una orden de alejamiento y el desalojo del hombre de la vivienda. La madre insiste en que viven bajo una presión constante y teme que la situación pueda terminar de forma trágica. “Quiero una orden de alejamiento y pido una orden de alzamiento porque estamos en una situación en la que nos puede hacer algo”, explica.
La madre sostiene que ni ella ni el resto de la familia pueden continuar soportando la situación. “Yo no puedo vivir así. Ya me estoy chiflando de la cabeza”, afirma entre lágrimas.
La mujer asegura encontrarse en un estado físico y emocional muy deteriorado. Explica que actualmente duerme en casa de su hija y que apenas puede descansar. “Estoy viviendo en un sillón, no me puedo acostar”. También se siente desbordada por el miedo y la angustia acumulada durante los últimos meses. “Va a acabar conmigo”, dice mientras pide públicamente ayuda a las autoridades competentes para ponerle fin a esta situación “antes de que pase una desgracia”.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.