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DESALOJO SOL

Los 38 días de la acampada de Sol: de la conmoción por la muerte de Maricarmen a crear su propia ciudad

La acampada de la Puerta del Sol, que comenzó como una iniciativa improvisada, se había convertido en una pequeña ciudad con tiendas, consultas, servicios y hasta un departamento de urbanismo. El desalojo ha comenzado a las tres de la madrugada.

Durante 38 días, la Puerta del Sol ha tenido una imagen muy diferente a la habitual. Lo que empezó como una acampada improvisada terminó convirtiéndose en una pequeña ciudad, bautizada como La Ciudad de Sol, con sus propias calles, comercios, servicios y hasta normas de convivencia. Esta madrugada, la Policía ha iniciado el desalojo del campamento, poniendo fin a más de un mes de ocupación.

De una tienda improvisada a una pequeña ciudad

"Me voy a quedar hasta que nos echen". Esa fue la idea con la que comenzó todo. Poco a poco, la acampada fue creciendo hasta reunir a decenas de personas y organizarse como una auténtica comunidad.

Había comida para todos los gustos y necesidades: "Tenemos vegetariano, sin gluten, vegano...". También contaban con una tienda, una consulta médica, una ferretería y un departamento de urbanismo. Incluso había espacio para quienes buscaban orientación espiritual, con una tarotista entre los participantes.

Los vecinos también se implicaron en la iniciativa con donaciones y aportaciones de todo tipo. La acampada se convirtió así en un punto de encuentro en pleno centro de Madrid.

Ni el calor ni las lluvias consiguieron desalojarlos

Durante estas cinco semanas, los acampados tuvieron que hacer frente a las altas temperaturas y a las fuertes lluvias. La fuente se convirtió en uno de sus principales refugios frente al calor, mientras que, cuando llegaban las precipitaciones, intentaban mantener el campamento en pie.

También hubo momentos difíciles. La muerte de Mari Carmen, una de las personas vinculadas a la acampada, dejó una profunda huella entre sus compañeros. "Ha sido devastador", recordaban.

Pese a las dificultades, los participantes mantuvieron su decisión de permanecer en Sol. "Todos podemos ser Mari Carmen", era uno de los mensajes que se escuchaban durante la acampada.

El desalojo comienza a las tres de la madrugada

La Policía ha comenzado el desalojo a las tres de la madrugada. Desde entonces, los operarios han trabajado durante toda la mañana para retirar las tiendas y desmontar las instalaciones que durante 38 días ocuparon la plaza.

La incertidumbre se ha apoderado de algunos participantes, que no sabían qué había ocurrido con sus pertenencias. "¿No sabes qué ha pasado con tu tienda?", preguntaban a uno de ellos. «Ni idea, si la han arrastrado con un camión estará hecha mierda», respondía.

Entre camiones, operarios, vecinos y curiosos, la Puerta del Sol ha ido recuperando poco a poco su imagen habitual. Una estampa que no se veía desde hacía más de un mes y que pone fin a 38 días de convivencia, reivindicación y resistencia en el corazón de Madrid.