Ictus
Un estudio coordinado por el Hospital Clínic de Barcelona y el IDIBAPS demuestra que administrar un tratamiento farmacológico adicional en los pacientes que han sufrido infartos cerebrales mejora su recuperación.
Un coágulo impide que el oxígeno y la sangre lleguen correctamente al tejido cerebral. Es lo que se conoce como ictus isquémico grave o, más comúnmente, un infarto cerebral.
Si el ictus afecta a una de las principales arterias, se aplica un tratamiento específico conocido como trombectomía mecánica, un procedimiento que extrae el trombo sin apenas complicaciones y consigue restablecer el flujo sanguíneo.
Sin embargo, una vez extirpado el coágulo principal, puede persistir una mala circulación en los vasos más pequeños del cerebro que impide que el paciente recupere por completo su autonomía. “Esto es lo que llamamos un problema de microcirculación. Es como si reabriéramos una autopista, pero algunas calles secundarias siguieran bloqueadas. Si la sangre no llega bien al tejido cerebral, el cerebro no puede recuperarse completamente”, señala Ángel Chamorro, jefe de la Unidad de Patología Vascular Cerebral del Clínic y del grupo Enfermedades Cerebrovasculares del IDIBAPS.
Chamorro lidera el estudio CHOICE 2, una investigación de impacto internacional que demuestra que añadir un tratamiento farmacológico después de retirar el trombo ayuda a mejorar la circulación fina del cerebro.
En el estudio han participado 440 personas adultas con ictus isquémico grave tratados en 14 hospitales especializados de España. Los resultados muestran que los pacientes tratados con la combinación de ambos tratamientos presentaban una recuperación funcional muy buena (sin discapacidad o con síntomas mínimos) y menos zonas del cerebro con una circulación insuficiente.
Este avance científico liderado por el tándem Clínic-IDIBAPS consolida la hipótesis del ensayo previo CHOICE, de 2022. Según Chamorro, “la evidencia acumulada gracias a los estudios CHOICE y CHOICE‑2 conducirá a un cambio de paradigma en el tratamiento del ictus isquémico y modificará las guías terapéuticas sobre la realización de la trombectomía”.