DESARROLLADO POR LA UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE VALENCIA

Un juego en 3D ayuda a diagnosticar y tratar los trastornos mentales

El juego presenta a los pacientes situaciones que deben resolver interactuando a través de unas gafas inmersivas y dos mandos que le permiten moverse en el entorno virtual. Así se evalúa en tiempo real comportamientos relacionados con el apego, la autoestima, el autocontrol y la forma de afrontar los problemas.

Un nuevo juego tridimensional, inmersivo y dinámico, que recrea una nave espacial y cuenta con siete agentes virtuales, permite evaluar en tiempo real comportamientos relacionados con el apego, la autoestima, el autocontrol y la forma de afrontar los problemas de los pacientes con trastornos mentales.

Desarrollado por investigadores del Instituto I3B de la Universitat Politècnica de València (UPV), Athenea es el primer proyecto internacional que aborda la investigación de sistemas de Terapia Cognitivo Conductual y tratamiento con Realidad Virtual generalistas basados en paradigmas de neuropsicoterapia.

Así, este nuevo juego en 3D, que se presentará en el marco del Congreso Internacional sobre Serious Games los próximos días 23 y 24 de noviembre, establecerá las bases para definir protocolos de psicoterapia que se puedan adaptar a cualquier tipo de trastorno mental.

El juego presenta a los pacientes diferentes situaciones que deben resolver y, a partir de ahí, ayuda a evaluar su nivel de afectación en el comportamiento a varios niveles, integrando diferentes componentes psicológicas a la vez, y plantea conductas y rutinas que mejorarían su estado general y puede focalizar el tratamiento y modularlo.

La investigadora del I3B Alice Chicchi Giglioli explica que el paciente interactúa en el interior de la nave a través de unas gafas inmersivas y dos mandos que le permiten navegar y moverse en el entorno virtual, adentrarse en los diferentes escenarios, realizar las tareas programadas y tomar decisiones.

Con la cabeza puede interactuar con los agentes virtuales e interactuar con el entorno y, además, en función de la situación puede elegir si ejecutar o solucionar el problema de forma independiente o con la ayuda de los demás.

"Las medidas tradicionales pueden medir una sola dimensión a la vez; es decir, si necesito medir la autoestima de una persona utilizo el cuestionario sobre la autoestima de Rosenberg, pero una persona se caracteriza por pensamientos, emociones y comportamientos y estas tres variables no pueden ser medidas solo con eso", explica.

El método de evaluación oculta de Athenea permite medir de manera directa y latente todas las secuencias de acciones y comportamientos en tiempo real mientras los pacientes realizan tareas y toman decisiones. Esto significa que además de medir comportamientos reales en el entorno virtual, se puede evaluar cómo una situación simulada puede conducir a ciertos comportamientos que en otras situaciones serían diferentes. "Es decir, como en la vida real, yo actúo de una forma que también puede ser influida por lo que me ha pasado hace poco tiempo", indica la investigadora.

Por lo tanto, la principal ventaja ofrecida por la evaluación oculta es que "permite integrar la medición de varias dimensiones psicológicas a la vez, y las interacciones entre las mismas, mientras que la evaluación tradicional permite solamente mediciones unidimensionales". "De este modo, podemos integrar las respuestas conscientes, generados los cuestionarios, con las respuestas inconscientes comportamentales. Ese tipo de método y mediciones dinámicas y latentes nos da informaciones comportamentales muy útiles para luego desarrollar tratamientos más centrados en las necesidades de cada paciente", concluye.

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