PARA EL YOGA NO HAY EDAD
Tiene 93 años, y se ha convertido en la instructora de yoga más anciana del mundo. Es capaz de hacer posturas que sus alumnas se ven incapaces de llevar a la práctica.
Tao Porchon-Lynch, a sus 93 años, ha conseguido un récord Guinness por ser la instructora de yoga más anciana del mundo. Y en plena forma. La verdad es que ha vivido una vida plena que incluye su matrimonio, experiencia como actriz, modelar y hasta bailar. Y no tienen ninguna intención de pararse.
La anciana da clases de yoga todos los lunes a un grupo de estudiantes que, aunque son mucho más jóvenes que ella, no se ven capaces de poner en práctica las posturas que su profesora es capaz de hacer a sus años.
Comenzó a intersarse por el yoga cuando tenía solo ocho años de edad, y desde entonces no ha parado. Durante 61 años ha estado enseñando, y tiene intención de continuar.
No sigue ninguna dieta en particular y asegura no tener ningún secreto para mantener esa envidiable flexibilidad a sus años. "El yoga y la danza son como algo que vive dentro de mí".
De cara al verano, por cierto, se ha planteado otro reto: participar en un concurso de tango en Puerto Rico con una pareja de baile que es 69 años menor que ella.
Los ladrones consiguieron escapar a través de un agujero que conectaba con el sistema de alcantarillado. Se llevaron las cajas de seguridad de cientos de clientes, y los investigadores les buscan sin descanso tras un robo que califican "de película".