UE
Bruselas manda su apoyo a Trump. El rechazo al ataque ha conseguido poner de acuerdo a políticos internacionales de todo el espectro ideológico. Desde los más cercanos al republicano, -toda la extrema derecha del continente-, hasta los más alejados.
No habían pasado ni 24 horas del suceso y desde Bruselas se descolgó el teléfono para intentar hablar directamente con Donald Trump. La presidenta de la Comisión, Úrsula Von der Layen, le expresó en primera persona el afecto de la Unión Europea y el rechazo a este ataque. “La violencia política no tiene cabida en una democracia, un evento destinado a honrar la libertad de prensa jamás debería convertirse en un escenario de miedo”, ha dicho la alemana en sus redes sociales.
También Antonio Costa, presidente del Consejo, expresó su cercanía en estos momentos. “Lo sucedido en Washington es profundamente inquietante. Es reconfortante que la rápida acción de las fuerzas del orden haya garantizado que Trump, su esposa y todos los invitados fueran evacuados de manera segura. La violencia política no tiene cabida en la vida pública y debe ser firmemente rechazada”, escribía el portugués.
Desde Londres, el primer ministro británico, Keir Starmer, fue de los que también quiso llamar por teléfono al presidente de EEUU. Starmer se mostró consternado y denunció que “cualquier ataque a las instituciones democráticas o a la libertad de prensa debe ser condenado en los términos más enérgicos posibles”.
Las reacciones de condena han sido prácticamente unánimes en todo el mundo. Un episodio que ha conseguido poner de acuerdo a políticos internacionales de todo el espectro ideológico. Desde los más cercanos en Trump, -la extrema derecha del continente-, hasta los políticos más alejados, aquellos a los que normalmente el presidente americano critica sin piedad.
Las potencias europeas han mostrado su apoyo al republicano. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha señalado que "es inaceptable un ataque armado contra el Presidente de los Estados Unidos. La violencia no tiene cabida en una democracia". Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha enfatizado que “la violencia no tiene cabida en una democracia. El pueblo decide por mayoría de votos, no a través de las armas”.