ÚLTIMO JUICIO POR LOS GAL
Veinticinco años después, la Audiencia Nacional celebra el último juicio pendiente de los GAL. En el banquillo se sienta un antiguo policía, Miguel Planchuelo, acusado de ordenar dos atentados en Francia.
Protagonizaron en los 80 la llamada 'Guerra sucia' contra ETA. Detrás de los Grupos Antiterroristas de Liberación, policías que encargaban atentados para combatir a etarras.
Veinticinco años después algunos de ellos, como el ex policía José Amedo, han vuelto a la Audiencia. Amedo declaraba como testigo pero ha asegurado que tiene más información sobre otros atentados y no ha dudado en acusar al que dice fue el creador de los GAL.
"Felipe González estaba detrás de todo eso. Era una decisión exclusivamente política", ha asegurado Amedo.
También lo piensa el que fuera jefe superior de la Policía de Bilbao, Miguel Planchuelo. Es el único imputado en este juicio por ordenar los atentados de los bares Batzoki y Consolation.
Planchuelo dice que se enteró por la prensa y que en la única acción que participó fue en el secuestro de Segundo Marey, por el que ya le condenaron.
"El Gobierno autorizó a ver si podía hacer un secuestro para intentar salvar la vida del capitán Martín Barrios", ha relatado Planchuelo ante el juez. Un secuestro que también ha protagonizado una discusión entre el juez y uno de los testigos.
En este último juicio de los GAL, la Fiscalía pide la absolución de Planchuelo mientras que la acusacion solicita 114 años de cárcel.
El juicio por la 'operación Kitchen' entra en una fase clave con las declaraciones de Willy Bárcenas, el hijo del extesorero Luis Bárcenas que está personado como perjudicado. En 2018 la Audiencia Nacional condenó a su padre a 33 años de prisión por la trama Gürtel y a su madre a 15 años.