TURISMO MASIVO
Valencia pone límites a los grupos turísticos para reducir molestias a los vecinos
El consistorio prepara nuevas restricciones para las visitas guiadas y los recorridos en bicicleta. Los residentes denuncian el ruido, las despedidas de soltero y las dificultades para transitar por las aceras.
El ayuntamiento de Valencia propone un modelo turístico más sostenible y compatible con la vida diaria de los residentes. El incremento de visitantes y determinadas actividades turísticas han generado molestias entre los vecinos, que reclaman más control sobre los grupos que recorren las calles de la ciudad.
Este equipo de Antena 3 Noticias ha salido a la calle para conocer la opinión de los valencianos. Entre las principales quejas destacan el ruido que generan algunos grupos, especialmente durante las despedidas de soltero y el denominado turismo de borrachera, así como el malestar que generan las visitas multitudinarias.
Otro de los problemas señalados por los habitantes tiene que ver con las bicicletas turísticas. Algunos peatones aseguran que tienen que apartarse cuando estos grupos circulan por las aceras, en ocasiones, haciendo sonar el timbre para abrirse paso, pese a que estos espacios están destinados al tránsito peatonal.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Valencia prepara nuevas medidas para regular la actividad turística. La concejala de turismo, Paula Llobet, ha explicado que el objetivo es ordenar los flujos de visitantes y garantizar que el turismo pueda desarrollarse sin interferir en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Una de las principales novedades afecta a los grupos que realizan tours en bicicleta o patinete. El límite pasará de 15 a 10 personas y, cuando se supere esa cifra, deberán organizarse en subgrupos separados por una distancia mínima de 50 metros.
También se establecerán restricciones para las visitas guiadas a pie. Las agrupaciones tendrán un máximo de 25 participantes en términos generales, una cifra que se reducirá a 20 en el barrio de Ciutat Vella.
Adiós a los megáfonos y altavoces en las visitas guiadas
El ruido es otra de las cuestiones que el consistorio quiere abordar. La futura Ordenanza de Convivencia y Civismo contempla prohibir el uso de altavoces y megáfonos por parte de los guías turísiticos, que tendrán que recurrir a sistemas de audio individualizados para sus explicaciones.
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Con estas medidas, el Ayuntamiento pretende ordenar la actividad turística y enfocarla de una forma más sostenible, reduciendo las molestias acústicas y facilitando que vecinos y visitantes puedan compartir el espacio público sin confrontaciones ni interferencias.