Economía Vivienda Empleo

ALTA VELOCIDAD

De cincuenta minutos a tres horas: el día a día de las personas que viven en Ciudad Real y trabajan en Madrid

La interrupción de la línea de alta velocidad entre Madrid y Ciudad Real, provocada por el accidente de Urda, ha obligado a miles de personas a afrontar más de seis horas diarias de desplazamientos. Una situación que ha trastocado su vida personal y laboral.

España cuenta con más de 3.000 kilómetros de alta velocidad, y buena parte de esa red tiene a Madrid como centro de conexión. Esa accesibilidad ha favorecido que, en los últimos años, muchas personas que trabajan en la capital hayan decidido vivir en provincias próximas, donde la vivienda y el coste de vida resultan más asequibles, y desplazarse desde allí a sus lugares de empleo.

Toledo, Cuenca, Segovia, Valladolid o Ciudad Real, son algunos de los puntos desde los que se realiza ese movimiento diario. En Ciudad Real, por ejemplo, el tren directo tarda alrededor de 50 minutos, frente a las casi tres horas que puede durar el mismo trayecto en coche. "Entre 2.000 y 3.000 personas viajan a diario en tren entre Ciudad Real y Madrid solo por motivos de trabajo", explica Pablo López, portavoz de la Asociación de Usuarios del AVANT Puertollano-Madrid.

Sin embargo, la situación es diferente desde el accidente de trenes en Urda (Toledo), que ha obligado a interrumpir la circulación por alta velocidad entre Madrid y Andalucía, la misma línea que empleaban los usuarios que viven en Ciudad Real. Ante ello, Renfe ha puesto en marcha un plan alternativo por carretera, con autobuses entre Madrid, Ciudad Real y Puertollano.

Ester González es una de las usuarias afectadas. Vive en Ciudad Real, trabaja en Madrid, y para no tener que desplazarse a diario, está viviendo en casa de sus padres, en la capital. "Son tres horas ida, tres horas vuelta, más el tiempo que tardas en desplazarte a lugar de trabajo. Más de siete horas. Varios días se puede hacer, pero de forma rutinaria no hay cuerpo que lo aguante", explica González.

Los autobuses del plan de Renfe ofrecen una opción para desplazarse, pero los usuarios denuncian que no permiten mantener sus rutinas. "La frecuencia de buses no tiene nada que ver con la de los trenes. O te vas mucho antes o llegas tarde al trabajo", señala González. El resultado, resume, es pasar muchas más horas fuera de casa.

Dormir en Madrid o recurrir al coche

Su situación es la de muchos trabajadores que dependían del tren para desplazarse a diario a la capital. Quienes pueden recurren al teletrabajo, aunque no siempre tienen esa posibilidad todos los días. Otros han optado por viajar en coche o pasar la noche en Madrid para poder llegar a tiempo a sus obligaciones.

Es el caso de María Heres, madrileña que se trasladó a Ciudad Real en busca de una mejor calidad de vida, apoyada en la conexión ferroviaria con la capital. Ahora, los desplazamientos por carretera la llevan a organizarse de otra manera: "Empieza el frío, las nieblas… Me vengo el día de antes y duermo en Madrid", relata Heres.

Al tiempo y las condiciones de conducción se añaden los gastos. José Luis Redondo enumera las consecuencias de utilizar el vehículo particular: "un riesgo en carretera, un gasto en gasolina, el parking en Madrid". El cansancio no se limita al desplazamiento. "Está siendo muy estresante porque el desgaste diario afecta tanto al rendimiento como a la vida personal", explica López.

Buscar trabajo más cerca de casa

La situación ha llevado a algunos usuarios a plantearse un cambio de empleo. Isabel Vidal, ahora de baja por maternidad, ya está buscando ofertas en Ciudad Real, incluso fuera de su sector, para dejar de depender de los viajes a Madrid. También reconoce que ha perdido la confianza en la alta velocidad. "Me da terror tener que subirme a un tren", expresa.

Los afectados señalan que los problemas no empezaron con el corte de esta línea. Aseguran que los retrasos y las averías ya habían deteriorado un servicio que fue decisivo a la hora de elegir dónde vivir. María reclama que se acompañe esa elección con conexiones que la hagan posible: "Hay que promover lo de no vivir en Madrid, pero si luego no se ponen los medios para que eso sea viable, no tiene sentido".

Vivir fuera de Madrid gracias a la alta velocidad

Ciudad Real es uno de los ejemplos de cómo la alta velocidad ha permitido separar el lugar de residencia del de trabajo. La posibilidad de llegar a Madrid en menos de una hora ha llevado a muchos trabajadores a quedarse en su ciudad o a mudarse desde la capital en busca de vivienda más asequible y una mejor calidad de vida.

Este patrón también se repite en otras ciudades, como Toledo, Cuenca, Segovia o Valladolid. Desde esta última, el tren directo permite llegar a Madrid en unos 50 minutos, frente a las dos horas y cuarto que se tardan por carretera. Nacho Llorente es uno de quienes decidieron mantener su vida en Valladolid y desplazarse para trabajar. "Plantearme vivir en Madrid era carísimo y, además, lejos de mi familia. El tren me permitió ir y venir; si no, no lo hubiera hecho", cuenta.

Miguel Ángel García es otro de los usuarios frecuentas de la alta velocidad. Explica que, para él, resulta más cómodo desplazarse a diario desde Valladolid hasta Madrid, que enfrentarse a los atascos y trasbordos de quienes viven en Madrid y van en coche al lugar de empleo. "Yo tardo una hora, pero voy tranquilo, sentado cómodamente".

Para los afectados que viven en Puertollano y Ciudad Real, esa posibilidad está ahora en cuestión. El transporte que les permitió vivir lejos de la capital, pero estar cerca de ella, se ha transformado en desplazamientos que consumen buena parte de su día y les obligan a reconsiderar su trabajo y su tiempo.

Puedes ver el informativo completo 'Noticias Fin de Semana' en Atresplayer.