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Subidas

La subida de luz, gas y materias primas obliga a los hosteleros a aumentar de nuevo el precio de los menús del día

Mercedes, del Bar Villas, en Pontevedra, recuerda con nostalgia cuando el menú valía 10 euros, la mitad de lo que se ve obligada a cobrar ahora a sus clientes si quiere tener un mínimo de beneficio

La subida de la luz, el gas, el agua, y, en general, de todas las materias primas que se utilizan en bares y restaurantes , están obligando a los hosteleros a subir el precio de su menú del día. Si hace unos años era habitual poder disfrutar de un primero, un segundo, bebida y postre por 10 euros, o poco más, ahora es algo impensable.

La gerente de la Federación Provincial de Hostelería de Pontevedra, Beatriz Carballido, nos explica: "llevamos un tiempo apreciando un incremento importante de la materia prima, sobre todo de la materia prima básica, que es la que utilizan los hosteleros para poder elaborar esos menús. Por eso les recomendamos que se fijen mucho y que vuelvan a hacer los "escandallos", para que al finalizar el año no se encuentren con unas pérdidas importantes de dinero".

Y añade: "Su margen de ganancia se está recortando cada día más. Los hosteleros tienen que hacer malabares para intentar no subir el precio: ser más creativos, meter alimentos que antes se despreciaban porque no eran costosos o no eran tan bonitos para el plato… Al final el margen de beneficio depende de la ingeniería del hostelero para decir pues voy a poner esto o esto otro".

Subidas escalonadas pero significativas

Mercedes, gerente del Bar Villas, en Pontevedra, nos cuentan como en su local han tenido que ir subiendo el precio del menú para adaptarse a la subida generalizada de 'absolutamente todo': "Cuando yo llegué aquí, hace una década, el menú costaba unos 10 euros, y hemos teniendo que ir subiéndolo poco a poco, de 50 en 50 céntimos… ahora ya cuesta 15 euros durante la semana, y entre 20 y 22 el fin de semana, dependiendo del pescado que haya ese día en la plaza".

Y aún así no le saca todo el beneficio que le gustaría: "Tenemos que hacer muchos números, mirar donde está un poquito más barato el producto… Hay que barrenar mucho".

José Antonio Mora, co-propietario del restaurante Padal da Santiña, también en Pontevedra, nos cuenta una experiencia similar: "Cuando empezamos, en 2016, era todo mucho más barato. La luz, los huevos, el pescado, la carne… Fue subiendo todo, y estos dos últimos años el subidón fue increíble. Empezamos poniendo el menú a 13.50, la temporada pasada lo teníamos a 16,50 y esta ya lo hemos tenido que subir a 18. Y no lo subimos lo que queríamos subirlo, tendríamos que haberlo subido un poco más. Pero es que si no la gente no viene".

¿Qué opinan los clientes?

Aprovechamos la visita al Bar Villas, de Mercedes, para preguntarle a un par de clientes qué les parece el precio del menú, de 20 euros.

Uno nos dice que le parece algo caro, otro que está muy bien… pero ambos comparten la opinión de que hay que "empatizar" con la gente que tiene un negocio, y entender que a nosotros nos sube el precio de la compra, pero que a ellos también.