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Crisis migratoria

Italia amenaza con un pulso diplomático prolongado al estudiar prorrogar un mes más los controles fronterizos a España

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha considerado "arbitraria" la decisión italiana de introducir controles fronterizos inmediatamente y ha calificado la medida de "agravio injustificado".

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, durante una conferencia de prensa con el primer ministro albanés en Roma, Italia, el 13 de noviembre de 2025 Reuters

La crisis migratoria en Ceuta ocurrida hace un mes hizo que Italia suspendiera el acuerdo de libre circulación Schengen de la Unión Europea con España. Esta medida se adoptó como respuesta a la llegada masiva de migrantes a Ceuta procedentes de Marruecos.

Esta decisión también hizo que el Gobierno español estableciera desde el pasado 7 de agosto a las 00:00 horas, y hasta el 7 de septiembre, los controles fronterizos con Italia después de que esta haya rechazado levantar sus controles a los viajeros en puertos y aeropuertos procedentes de España.

La medida tomada por el Gobierno de Giorgia Meloni expira este martes, 1 de septiembre, y aunque se tendrían que levantar estas restricciones, por el momento Italia estudia prorrogarlas un mes más a los pasajeros españoles; lo que ahora amenaza con convertirse en un pulso diplomático prolongado. Mientras que, Roma estudia mantener las restricciones y Madrid reclama solidaridad europea.

Una manera de obtener rédito político

Este viernes José Manuel Albares, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ha aumentado el tono contra el Ejecutivo italiano. Durante la comparecencia del ministro ante la Comisión de Exteriores del Congreso, ha acusado a la capital italiana de actuar de manera partidista ante la crisis y de intentar obtener rédito político de una situación que, a su juicio, debería abordarse desde la cooperación entre Estados miembros.

El ministro ha considerado "arbitraria" la decisión italiana de introducir controles fronterizos inmediatamente y ha calificado la medida de "agravio injustificado e injustificable". El Gobierno español parte de que el sistema de doble filtro existente en Ceuta y Melilla garantiza el control de las fronteras exteriores del espacio Schengen. De esta manera, Madrid considera que los controles impuestos por Italia no responden a una necesidad real de seguridad fronteriza.

El argumento de Albares ha sido la reciprocidad y ha recordado que España respaldó a Italia en 2023, cuando miles de migrantes llegaron a la isla de Lampedusa. En ese momento, España ejercía la Presidencia del Consejo de la Unión Europea y defendió que la crisis no se debía ver como un problema italiano, sino como una emergencia europea que exigía una respuesta común.