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Trump anuncia un acuerdo para el "control mayoritario" de una quinta parte de las reservas de petróleo de Venezuela
Washington tendrá el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de crudo venezolano y el pacto contempla inversiones privadas superiores a los 100.000 millones de dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un acuerdo petrolero con Venezuela que ha calificado como "el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial" y que, según asegura, permitirá a Washington controlar más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano. Una cantidad que, de acuerdo con sus cálculos, permitiría más que duplicar las reservas petroleras estadounidenses.
El pacto llega casi nueve meses después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. Aquel mismo día, Trump ya adelantó que las grandes compañías energéticas de su país entrarían en Venezuela para invertir miles de millones de dólares y recuperar una industria petrolera deteriorada tras años de falta de inversión.
El acuerdo anunciado este viernes contempla el control mayoritario estadounidense sobre más de 65.000 millones de barriles de petróleo, distribuidos en 17 campos estratégicos. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha cifrado además en más de 100.000 millones de dólares la inversión privada prevista y en alrededor de 209.000 millones los ingresos tributarios que generarían las operaciones para el Estado venezolano.
"Estados Unidos de América acaba de cerrar un acuerdo con Venezuela: el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial", anunció Trump a través de su red Truth Social. El mandatario sostiene que la operación permitirá incrementar considerablemente el suministro estadounidense y reducir los precios de la gasolina "a largo plazo", en un momento marcado por las tensiones en los mercados energéticos derivadas de la guerra de Irán.
Más de una quinta parte de las reservas venezolanas
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con alrededor de 303.806 millones de barriles, según el Ministerio de Hidrocarburos venezolano. Los 65.000 millones incluidos en el acuerdo representan, por tanto, algo más del 21% del total.
La cifra también supera ampliamente las reservas probadas estadounidenses. Estados Unidos contaba con unos 46.400 millones de barriles de crudo y condensado al cierre de 2023, según la Administración de Información Energética (EIA). De ahí que Trump sostenga que el volumen incluido en el pacto permitirá más que duplicarlas.
El presidente estadounidense ha asegurado además que el acuerdo no tendrá ningún coste para los contribuyentes de su país y que ayudará a reducir el precio de los combustibles. Según medios estadounidenses, Chevron, que ya opera en Venezuela, sería una de las compañías implicadas.
Todavía quedan, sin embargo, numerosos detalles por conocer sobre la estructura definitiva del pacto, el reparto entre las compañías privadas o la fórmula mediante la que Estados Unidos ejercerá ese control sobre las reservas venezolanas.
Un objetivo anunciado desde enero
Trump ya había anticipado sus intenciones el mismo día de la captura de Maduro.
"Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, reparen la infraestructura gravemente deteriorada y comiencen a generar dinero para el país", aseguró durante la rueda de prensa del 3 de enero.
Un día después fue todavía más explícito. "Necesitamos acceso al petróleo y a otras cosas de su país que nos permitan reconstruir su país", afirmó ante los periodistas.
El 6 de enero, Venezuela anunció además la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo no sancionado. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró entonces que Estados Unidos comercializaría primero el petróleo almacenado y después vendería "de forma indefinida" la producción que saliera de Venezuela.
Flexibilización de las sanciones
Desde la caída de Maduro, la Administración Trump ha considerado a Delcy Rodríguez una interlocutora válida para negociar el futuro político y económico de Venezuela.
Washington comenzó entonces a flexibilizar algunas de las sanciones impuestas sobre el país mediante diferentes excepciones, aunque mantuvo el entramado general de restricciones sobre el Gobierno venezolano y la petrolera estatal PDVSA.
A finales de enero, Estados Unidos autorizó a determinadas entidades estadounidenses a comprar, levantar, exportar, transportar, almacenar y vender crudo o productos venezolanos bajo determinadas condiciones.
En marzo, Washington permitió además ciertas transacciones con PDVSA y este 27 de agosto actualizó las autorizaciones para operaciones de petróleo y gas de seis grandes compañías: BP, Chevron, Eni, Maurel & Prom, Repsol y Shell, además de sus subsidiarias.