PSG
El matrimonio es acusado por una familia colombiana que asegura haber trabajado en su casa de manera ilegal.
El futbolista francés Lucas Hernández y su pareja, Victoria Tray, se enfrentan a una denuncia por presunto tráfico de personas y empleo ilegal, según desveló la revista Paris Match, que recoge el testimonio de una familia colombiana que ha llevado el caso ante la fiscalía francesa.
La familia, compuesta por dos adultos y tres hijos, asegura haber trabajado para Hernández y Tray entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025 realizando tareas de limpieza, seguridad, cocina y cuidado de menores, sin que existiera una relación laboral declarada ni contratos formales.
La abogada de los denunciantes, Lola Dubois, afirmó que sus clientes fueron privados de derechos básicos y llegó a calificar la situación como cercana a la "esclavitud moderna".
Ante estas acusaciones, el actual defensa del Paris Saint-Germain y su pareja respondieron este miércoles con un comunicado conjunto en el que niegan haber actuado con "intención maliciosa" o fuera de la legalidad.
En la nota, Hernández explicó que acogieron a la familia desde la confianza personal: "Abrimos nuestro hogar y nuestras vidas a personas que se presentaron como amigos, que buscaron nuestra amabilidad y por quienes sentimos un afecto genuino. Estas personas compartieron nuestras vidas con respeto y dignidad. Las ayudamos, las apoyamos y les creímos cuando nos aseguraron que estaban en proceso de regularizar su estatus migratorio".
"Esta experiencia ha sido profundamente dolorosa para nuestra familia"
El internacional francés sostuvo que esa confianza fue traicionada y defendió que nunca actuaron de mala fe: "Nunca hemos actuado con mala intención ni en desacato a la ley. Actuamos como seres humanos y aprendimos, dolorosamente, que la compasión puede ser explotada", añadió en el texto publicado en su cuenta de X.
Hernández también lamentó el impacto personal y mediático del caso: "Lo que hace esta situación aún más angustiosa es ver cómo un acto de confianza y humanidad se transforma en ataques y acusaciones públicas. Esta experiencia ha sido profundamente dolorosa para nuestra familia". Según el comunicado, el asunto se encuentra ya en manos de la justicia y se resolverá por los cauces legales correspondientes.
El futbolista y su pareja cerraron su declaración reclamando prudencia y respeto: "Exigimos decencia, moderación y respeto. No participaremos en especulaciones 'online'".
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