TOURETTE

Logran frenar el síndrome de Tourette grave de un joven mediante electrodos en el cerebro: "Me ha cambiado la vida"

Un joven logra mejorar su calidad de vida tras someterse a una técnica pionera que actúa directamente sobre los circuitos cerebrales alterados.

Logran frenar el síndrome de Tourette grave mediante electrodos en el cerebro: "Los tics empezaron a disminuirEFE

Durante años, la vida de Josep (nombre ficticio) estuvo completamente condicionada por el síndrome de Tourette. No era un caso leve. Sus tics eran constantes, intensos y difíciles de controlar: movimientos bruscos, gritos, palabras inapropiadas y gestos involuntarios que le impedían desenvolverse con normalidad fuera de su entorno más cercano. Salir a la calle o estar en un espacio público se había convertido en una fuente de estrés permanente.

Como recoge EFE, el miedo a no poder controlar esos episodios le llevó a limitar al máximo su vida social. Apenas salía de casa y cualquier interacción le suponía una gran dificultad. Además, los tratamientos disponibles hasta ese momento no habían conseguido mejorar su situación de forma significativa.

Ante la falta de respuesta a los tratamientos convencionales, los especialistas del Hospital de Sant Pau de Barcelona le propusieron una opción distinta: la estimulación cerebral profunda. Esta técnica consiste en implantar electrodos en zonas concretas del cerebro para enviar impulsos eléctricos que ayuden a regular la actividad neuronal alterada.

Es un procedimiento muy poco habitual y suele reservarse para los casos más graves. Pero en el caso de Josep, su nivel de afectación hizo que los médicos consideraran esta intervención como una de las pocas alternativas posibles.

Recuperar una vida normal

El cambio, con el paso de los meses, empezó a notarse. "Poco a poco empecé a notar que los tics más fuertes, la coprolalia, los gritos y los golpes empezaron a menguar", explica. La mejoría no fue inmediata, pero sí progresiva y sostenida en el tiempo.

Un año y medio después de la operación, su realidad es muy diferente. Aunque algunos tics persisten, la intensidad ha disminuido lo suficiente como para permitirle recuperar rutinas que antes eran impensables. Ahora puede estudiar, salir con amigos o simplemente ver una película sin el miedo constante a perder el control.

"La operación me ha cambiado la vida", asegura. Sus palabras reflejan no solo que ha mejorado clínicamente, sino también emocionalmente. La posibilidad de volver a hacer planes y relacionarse con normalidad ha marcado un antes y un después.

Qué es el síndrome de Tourette

El síndrome de Tourette es un trastorno del neurodesarrollo que suele aparecer en la infancia. Se caracteriza por la presencia de tics motores y vocales, que pueden ir desde movimientos leves hasta manifestaciones más complejas y disruptivas.

Los expertos explican que está relacionado con una alteración en determinados circuitos cerebrales, especialmente en áreas implicadas en el control del movimiento y el comportamiento. En algunos casos, también aparecen conductas como la coprolalia (decir palabras inapropiadas de forma involuntaria) o la copropraxia (gestos obscenos), lo que añade un componente social especialmente complicado.

Aunque la mayoría de los pacientes presentan formas más leves, hay casos como estos en los que la enfermedad resulta altamente incapacitante. En estas situaciones, cuando los tratamientos farmacológicos no funcionan, técnicas como la estimulación cerebral profunda pueden abrir una vía de mejora.

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