En tierra lejana | 27 de abril
Cihan saca la pistola contra Sahin para defender a su madre: “Tendría que haber matado a Ecmel”
Lo que un día fue una amistad como la de dos hermanos se ha roto para siempre en el patio de la mansión.
Sahin ha irrumpido en la casa de los Albora gritando contra Sadakat, llamándola "demonio" y "asesina" delante de todos. Nare ha intentado pararlo, pero el dolor de Sahin por los ataques a su familia era incontenible.
Sin embargo, Cihan no ha permitido que nadie humille a su madre en su propia casa y ha respondido con una actitud que ha sorprendido a los presentes: “El único asesino es tu padre”.
La situación se ha ido de las manos cuando Cihan, harto de los gritos de Sahin, ha confesado que salvar a Ecmel fue el mayor error de su vida. “Me arrepiento de haberlo hecho, tendría que haberlo matado con mis propias manos”, ha dicho.
Ante la mirada de terror de Nare, Cihan ha sacado su pistola y ha encañonado al que fuera su mejor amigo, exigiéndole que se fuera antes de que cometiera una locura de la que no pudiera volver.
Sahin, destrozado por la traición, no podía creer que Cihan estuviera dispuesto a apretar el gatillo. “Éramos como hermanos”, le ha reprochado mientras se alejaba.
Este enfrentamiento marca un punto de no retorno: la guerra entre los Albora ya no respeta lazos familiares ni recuerdos. Cihan ha elegido proteger el oscuro pasado de su madre por encima de todo, incluso si eso significa convertirse en el asesino que tanto odia.
