En tierra lejana | 21 de abril
Los celos y la sobreprotección de Cihan desatan las chispas con Alya
El líder de los Albora ha aparecido por sorpresa en la consulta de su mujer con una excusa barata sobre su seguridad, pero Alya no ha tardado en darse cuenta de sus intenciones.
La tensión entre Cihan y Alya ha pasado del drama del accidente a un juego de seducción y reproches en mitad del hospital. Tras el caos familiar, Cihan no ha podido evitar ir a buscar a la doctora a su lugar de trabajo con el pretexto de que el peligro acecha en cada esquina. “Demir está por aquí y me preocupo por tu seguridad”, ha dicho el jefe del clan, aunque su mirada decía algo muy distinto.
Alya, que ya le tiene tomada la medida, ha tardado poco en desenmascarar el verdadero motivo de su visita: el miedo a que ella aproveche cualquier guardia para huir de su lado. “¿Has venido por si me marchaba?”, le ha preguntado con ironía, recordándole que ella jamás dejaría atrás a su hijo.
Cihan, intentando no flaquear en su fachada de hombre de hielo, ha desviado el tema alabando cómo ha criado al pequeño, reconociendo por primera vez el mérito de Alya como madre. Entre bromas sobre si es un "monstruo" o no, y puyas sobre si debería haberle abierto una clínica más lujosa, la química entre ambos ha vuelto a quedar patente en la pequeña consulta.
“Si vas a venir cada vez que tenga guardia, avísame y te doy cita”, le ha soltado Alya, dejando a Cihan inquieto. Parece que, por mucho que Cihan se empeñe en decir que no tiene corazón, sus pasos siempre le llevan al mismo sitio: allí donde estéAlya.
