En tierra lejana | 9 de marzo

Alya se despide de su hijo entre mentiras para evitar causarle más dolor

Con el corazón roto, Alya se ha despedido de su pequeño fingiendo que solo se trata de un viaje corto a Canadá para recoger sus cosas.

Tras el durísimo enfrentamiento con Sadakat, Alya ha conseguido lo que quería: entrar en la habitación para abrazar a su hijo. Pero la victoria ha sido agridulce. Al ver la cara de miedo del pequeño Cihan Deniz, Alya ha comprendido que los Albora no van a dejar que el niño salga de esa mansión. Atrapada y sin opciones, se ha visto obligada a representar el papel más difícil de su vida para proteger la inocencia de su hijo.

Con el corazón roto, Alya ha tenido que mentirle a la cara al pequeño, asegurándole que no lloraba y que todo está bien. Para que el niño no sufra, le ha hecho creer que se van a quedar a vivir en la mansión, pero que ella tiene que marcharse un momento. “Tengo que hacer un viaje a Canadá para traer nuestras cosas”, le ha dicho, inventándose una excusa para justificar que tiene que dejarlo allí solo con su familia paterna.

El pequeño Cihan Deniz, que no quiere separarse de su madre ni un segundo, se ha ofrecido a acompañarla para ayudarla con las maletas. Alya, aguantando el tipo como podía, le ha explicado que tiene demasiados recados pendientes, desde ir al banco hasta despedirse del hospital: “Te aburrirías mucho, mi amor, pero te juro que volveré enseguida”.

La despedida ha sido un puñal para Alya, sobre todo cuando el niño le ha pedido que no olvidara de traer su puzzle favorito. Ella se lo ha prometido entre besos, exigiéndole a cambio que no se ponga triste.

Alya ha salido de la habitación destrozada, sabiendo que ha tenido que engañar a lo que más quiere para evitarle un trauma mayor. El niño se ha quedado pensando que su madre volverá pronto con sus juguetes, sin imaginar lo que está pasando.