Renacer 26 de enero

El poderoso mensaje de Bahar que rescata a Evren de su propio abismo: “Ser médico es algo sagrado”

Bahar ha recordado que ser médico es anteponer a los demás, incluso cuando tú no puedes más. Sus palabras han cobrado sentido al encontrarse con Evren, que no se veía capaz de entrar a quirófano.

Bahar se estaba preparando en el vestuario mientras se ajustaba el uniforme. En ese momento ha pensado en todo lo que había esperado para llevarlo. “Esperé mucho tiempo. No desde que me casé, sino desde que era una niña”, se ha dicho, recordando que siempre quiso ser doctora porque había oído que ser médico era algo sagrado.

Con una madre y cinco bebés a punto de entrar a quirófano, Bahar lo ha sentido más real que nunca. Ha pensado que no era solo por salvar vidas, ni solo por ayudar cuando alguien está en un momento difícil. Para ella, la medicina era anteponer a los demás. “A pesar de tener un virus contagioso, lo tocas porque necesita tu ayuda”, ha pensado.

Al salir del vestuario se ha cruzado con Evren y lo ha visto claro: estaba destrozado. El hombre acababa de enterarse de que no era el padre del bebé de Naz y, aun así, lo había vivido como si fuera suyo. La muerte del pequeño lo había dejado sin fuerzas y la operación que tenían delante le estaba pesando demasiado.

“Bahar, no puedo hacerlo. No puedo operar al bebé”, le ha dicho, roto. Y, sin poder contenerse, le ha confesado sus temores: “Llevo la muerte conmigo. Destruyo todo lo que toco”.

Ella no le ha quitado importancia. Le ha dicho que lo entiende y después le ha recordado quién es él: desde que lo conoce, Evren no ha hecho otra cosa que curar. “Con esas manos lo has curado todo. Primero a mí y luego a cientos de pacientes”.

El cirujano ha intentado apartarse, pero ella no le ha dejado esconderse. Le ha repetido que no está solo y, antes de entrar, se lo ha dejado claro: juntos eran capaces de sacarlo adelante y de salvar a esos bebés.