Renacer 26 de enero
La explicación médica de Bahar sobre el vínculo entre una madre y sus bebés consigue que por fin estén juntos
Tras el agotador parto de los cinco bebés, la doctora se ha enfrentado a la terquedad de la señora Müesses para recordarle que el vínculo entre una madre y sus hijos es lo único que puede estabilizarlos.
Después de la tensión del parto, la batalla no ha terminado para los bebés. La señora Müesses se ha mostrado implacable, impidiendo que la madre pudiera ver a sus recién nacidos. Ante su actitud, Bahar no se ha quedado callada, dejando claro que su terquedad no solo es ridícula, sino peligrosa para la salud de los pequeños.
Con mucha sensibilidad, Bahar ha explicado por qué es vital ese contacto piel con piel. Ha recordado que los bebés pasan meses en un espacio seguro y que, al nacer, se enfrentan a un mundo “inhóspito y extraño” donde la gravedad y los sonidos disparan sus niveles de estrés. Para ellos, volver a los brazos de su madre es regresar al único refugio que conocen.
“Cuando los ponemos con su madre, su ritmo cardíaco y su temperatura se estabilizan”, ha explicado la doctora, recordándole a la señora que si de verdad quiere que esos niños crezcan sanos, necesitan sentir a su madre. Sus palabras, cargadas de verdad y humanidad, han roto la barrera de la mujer.
Una vez más, Bahar ha sido la voz de la conciencia en el hospital. Mientras todos se centran en las máquinas y los diagnósticos, ella se ha encargado de recordar que el amor y el instinto son tan curativos como cualquier operación. Gracias a su intervención, los quintillizos han podido iniciar su vida de la mejor manera posible: pegados al corazón de su madre.
