Así ha sido
Saúl, un gran villano con un final a la altura
El hermano de Mónica ha resultado ser el verdadero villano de esta historia y ha provocado la unión de todos los protagonistas de esta historia.
¿Quién nos iba a decir al principio de La Encrucijada que alguien iba a arrebatarle a Octavio el título de villano? Pues Saúl no tardó nada en convertirse en el malo malísimo de esta historia cuando llegó a nuestras vidas.
Pasamos muchos capítulos escuchando hablar de él, pero sólo sabíamos que era hermano de Mónica, que la vendía por dinero para pagarse sus vicios y que le habían encasquetado el crimen del director del Orfanato por lo que llevaba veinte años en prisión.
Su plan de venganza
Saúl salió de prisión después de que Mónica confesase el asesinato de Roberto Hurtado. Ella se había inculpado de la muerte del padre de César y del director del Orfanato, pero como ambos crímenes habían prescrito, no tuvo consecuencias legales.
La salida de Saúl de la cárcel no estuvo marcada por sus ganas de retomar su vida y empezar de nuevo. Él solo tenía una cosa en mente: vengarse de Octavio y de su hermana. Además, durante sus años en prisión desarrolló una obsesión insana hacia Amanda.
Saúl había compartido celda con Nando, el exnovio de Julia, durante unos meses y se convirtió en su principal aliado. Gracias a él consiguió chantajear a Octavio después de que matase a Emilio tras un forcejeo. El vídeo del incidente le permitió tenerlo comiendo de su mano, pero también le costó la vida a Mónica.
La mujer de Octavio sabía que su hermano se estaba aprovechando de su marido y de Amanda y quiso poner fin a su chantaje colándose en el apartamento en el que se estaba alojando y robando su portátil. Por desgracia, Saúl la pilló con las manos en la masa y acabó con su vida estrangulándola con sus propias manos.
Su obsesión hacia Amanda
Aunque al principio César confió en Saúl porque compartía el mismo odio que él por Octavio, gracias a Sara abrió los ojos y descubrió que tenía al enemigo en casa: estaba completamente obsesionado con Amanda.
El mexicano no podía ni imaginarse en ese momento que Saúl era el culpable de la muerte de Estrella. Él le había tendido una trampa a Octavio con la ayuda de Emilio para que cargase él con el asesinato.
Saúl consiguió tener a Amanda comiendo de su mano gracias al vídeo de Octavio matando a Emilio. La joven no quería que su padre acabase en la cárcel, por eso tuvo que hacer lo que le pedía durante varios días.
En el momento en el que la policía fue tras él por los asesinatos de Mónica y Estrella, Saúl huyó con Nando, pero no pensaba abandonar el país dejando atrás a la mujer con la que estaba obsesionada.
Cuando todos pensaban que había muerto y después de que Amanda y César se casasen por segunda vez, Saúl volvió y secuestró a la hija de Octavio delante de las narices de su marido. Fueron días de mucha angustia y Amanda y su bebé estuvieron a punto de perder la vida, pero, por suerte, la historia tuvo un desenlace feliz.
Octavio no quería dejar en manos de la justicia el castigo de Saúl y, con la ayuda de un sanitario, lo secuestró del hospital en el que se encontraba y lo llevó al acantilado en el que había empezado todo. Los dos cayeron metros en picado y ese fue el final del hermano de Mónica. ¿Qué os ha parecido el desenlace de este villano?
