Para entrar en calor
Marmitako de salmón de Karlos Arguiñano: “¡Menudo recetón!”
Karlos Arguiñano nos ha propuesto un curioso marmitako en el que sustituimos al bonito por salmón, un pescado que tenemos fresco todo el año y da un toque espectacular a este guiso.
Cocina abierta de Karlos Arguiñano ha hecho un homenaje a los amantes de los guisos marineros con un exquisito marmitako de salmón. Un plato que podemos hacer en cualquier momento para disfrutar en familia y con amigos.
Ingredientes (4 p.):
- 300 g de salmón
- 3 patatas
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 2 tomates
- 2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero
- 100 ml de vino blanco
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- 1 cayena
- 8-10 hojas de cebollino
- perejil
Elaboración:
Limpia el salmón y marca un caldo con los restos del pescado. Pon las pieles, las espinas y unas ramas de perejil en una cazuela con agua hirviendo y sal. Deja cocer durante 15-20 minutos. Con la ayuda de un cazo, retira la espuma que sale al hervir. Cuela y resérvalo.
Calienta 3 cucharadas de aceite en una cazuela. Pela y pica el pimiento rojo, pica el pimiento verde, sazona y ponlos a pochar en la cazuela a fuego moderado durante 10-12 minutos.
Cuando las verduras estén a punto, añade el tomate rallado y la cayena. Cocina a fuego vivo hasta que se sofría bien. Vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol. Añade el pimiento choricero y remueve. Deja cocinar hasta secar.
Pela y casca las patatas e introdúcelas en la cazuela. Vierte el caldo y deja cocer a fuego suave durante 40 minutos aproximadamente. Mueve la cazuela con movimientos circulares para que el caldo del guiso ligue bien.
Corta el salmón en dados y sazónalos. Cuando las patatas estén bien cocidas, incorpora el salmón a la cazuela y apaga el fuego. Tapa y deja que repose durante 5 minutos (el pescado se terminará de hacer con el calor residual).
Reparte el marmitako en platos hondos, espolvorea con cebollino picado y decora con una hoja de perejil.
Consejo:
Para espesar el caldo, puedes sacar unos trozos de patata y machacarlos.
Consejo:
No cortes las patatas con un corte limpio; clava el cuchillo y gíralo para romperlas, que hagan crack. Al soltar almidón de forma natural, ayudarán a espesar el caldo del guiso.