4 raciones
Pastel de butifarra y patatas de Karlos Arguiñano: “La bendición del Señor”
El cocinero ha elaborado un interesante pastel en el que ha incluido verduras, butifarra y un puré de patatas. Una receta con una pinta excelente que sirve como una comida completa y contundente en tu mesa.
Karlos Arguiñano ha preparado una receta con butifarra fresca en un pastel con un resultado impresionante.
Ingredientes (4 p.):
- 5 patatas
- 1 butifarra fresca (700 g aprox.)
- 150 g de queso emmental (rallado)
- 2 yemas de huevo
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
- 1 diente de ajo
- 100 ml de salsa de tomate
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta negra
- 1 cucharadita de orégano
- perejil
Elaboración:
Para hacer el puré de patata, calienta abundante agua con sal en una cazuela. Introduce las patatas (con piel). Tapa y cuécelas durante 35-40 minutos. Retíralas a un plato y deja que se atemperen. Después, pela, trocéalas y pásalas por el pasapurés. Pasa toda la patata a un bol y condimenta con perejil picado, pimienta y las yemas de huevo. Mezcla bien y reserva.
Calienta 3-4 cucharadas de aceite en una sartén. Retira el rabo y las semillas del pimiento y pícalo finamente. Pela y pica también la cebolla y los ajos. Introduce las hortalizas en la sartén, sazona y pocha todo a fuego suave durante 18-20 minutos.
Calienta 2-3 cucharadas de aceite en otra sartén. Corta la butifarra en trozos y fríelos hasta que se doren bien. Incorpora las hortalizas, la salsa de tomate, el orégano y una pizca de sal. Remueve y cocina todo durante 3-4 minutos.
Sirve en 4 platos individuales con ayuda de un molde redondo. Pon en el fondo el puré de patata y coloca encima 4-5 trozos de butifarra por ración. Cubre con otro poco de puré de patata. Retira el molde y esparce queso rallado por encima. Precalienta el horno, introduce los platos y gratina hasta que el queso se funda y se dore.
Sirve el pastel y decora con una hojita de perejil.
Consejo:
A la hora de cocinar la butifarra fresca y que quede jugosa por dentro y dorada por fuera, es preferible no pincharla para que los jugos y la grasa no se escapen, sino la carne quedará seca y dura.