UN ACTOR DE CULTO
Eusebio Poncela ha muerto a los 79 años y tras él deja una carrera llena de éxitos que marcaron el cine español. Por ello recordamos sus 5 películas más destacadas.
Participó en más de un centenar de películas, series y obras de teatro, pero Eusebio Poncela será recordado sobre todo como el actor de culto de sus primeros filmes y por sus personajes hedonistas, marginales y transgresores.
Estas son cinco de sus películas más destacadas:
Su debut en el cine con un director que Poncela reivindicaba especialmente. Eloy de la Iglesia, autor de un cine marginal y quinqui, fue infravalorado en su día pero en los últimos años se ha reivindicado su figura.
Este es un filme de terror cotidiano con un fuerte componente social, en el que Vicente Parra interpreta a un obrero alienado, trabajador de un matadero, que accidentalmente se convierte en un asesino en serie. Eusebio Poncela interpreta a un vecino que poco a poco lo va seduciendo.
Película del cine español underground por excelencia y uno de los dos únicos largometrajes que estrenó su director.
"No es que a mí me guste el cine, es que al cine le gusto yo", dice José (Poncela) en el filme, frase con la que conjuga sus dos adicciones: el cine y las drogas. La película es un thriller psicológico con tintes fantasmagóricos sobre un cineasta en los márgenes inmerso en una espiral autodestructiva, obsesionado por controlar el ritmo de sus películas y con un destino fatal.
Primera película de Almodóvar como director independiente -con ella fundó la productora El Deseo-, Poncela interpreta a Pablo Quintero, un director de cine que se ve envuelto en una compleja trama de pasiones, secretos y celos, lo que lo lleva a una profunda crisis personal.
La película incluía escenas de sexo homosexual poco vistas hasta entonces y, junto con Matador, fueron sus dos trabajos con Almodóvar antes de que su relación se enfriara.
Una de las películas argentinas más importantes de las últimas décadas, una historia sobre la adolescencia, las difíciles relaciones familiares y las crisis vitales, en torno a un joven (Juan Diego Botto) de 19 años que se reencuentra con su padre cineasta (Federico Luppi) tras sufrir una sobredosis.
Poncela es el inolvidable Dante, un actor y amigo del padre, hedonista y libre, que le dice a Hache aquella frase de "yo hago el amor con las mentes, hay que follarse las mentes".
El primer largometraje de Fresnadillo tras el éxito de su corto Esposados le valió a Poncela su única nominación al Goya a mejor actor protagonista.
Es un thriller donde da vida a Federico, un hombre con el don de arrebatar la suerte de otras personas, y que busca venganza contra el siniestro Sam El Judío (Max Von Sydow) y se alía para ello con un atracador de bancos y único superviviente de un accidente aéreo (Leonardo Sbaraglia).