ARRUINARÍA LA HISTORIA
Russell Crowe ha hablado sobre las claves de Gladiator un cuarto de siglo después de su estreno y ha comentado por qué se negó a rodar escenas de sexo junto a Connie Nielsen a pesar de que a Ridley Scott "le hubiera encantado".
Una de las películas más influyentes de las últimas décadas es sin duda Gladiator, una película que ganó el Oscar a Mejor Película a pesar de tener uno de los rodajes más locos que se recuerdan en una gran producción.
Es sabido que su guion se fue haciendo sobre la marcha según avanzaba el rodaje y que hasta el propio Russell Crowe no sabía que moriría al fina de la cinta. Por ello, el actor ha criticado a la película de Ridley Scott en más de una ocasión y, por su puesto, decidió no aparecer en la secuela de hace dos años.
Haciendo un repaso a la película, Crowe ha recordado cómo se opuso a una de las decisiones que venían impuestas por el estudio: la película debía tener escenas de sexo entre su personaje, Máximo, y el de Connie Nielsen.
No obstante, el intérprete se negó ya que creía que no encajaría con un hombre que estaba de luto por la muerte de su esposa.
"Simplemente me resistí. Dije: 'Esta es la historia de un hombre que busca vengar la muerte de su esposa y su hijo. No puede haber un solo momento en ese camino en el que se detenga y tenga relaciones sexuales con alguien. No tiene sentido, eso arruina la historia'", ha comentado en una charla con Deadline.
"Me atacaron, me enviaron cartas al respecto y de todo, pero me mantuve firme en mi postura. Por suerte para mí, Ridley, aunque le hubiera encantado escribir una escena de sexo conmigo y Connie Nielsen, estuvo de acuerdo conmigo en aquel entonces, y ese era el núcleo moral de la película", reveló, añadiendo que "buscábamos algo muy, muy anticuado y el estudio, en aquel momento, no entendía muy bien por qué".
Además, ha afirmando que se sintió reivindicado cuando vio que había más mujeres que hombres en el estreno de la película: "En apariencia, Gladiator es una película para hombres, pero si lo fuera, trataría sobre la venganza. Pero no trata de venganza. Es una película para mujeres porque trata sobre el resarcimiento, y aunque es una diferencia sutil, existe. Necesitaba que el personaje se mantuviera en ese camino", dijo.
"Para ellos, destruir ese núcleo moral en una segunda película es muy interesante, porque la segunda película apenas recaudó lo mismo en taquilla que la primera, pero eso fue 20 años después, y si se tiene en cuenta el cambio que ha habido en el valor del dólar, fracasaron, y fracasaron porque no entendieron por qué había tenido éxito, porque tenía un núcleo moral", ha señalado sobre el descalabro de Gladiator II, protagonizada por Paul Mescal.